Enrique se escribe con N de Bunbury
A principios de año, ElAleph.com presentó ‘Enrique Se Escribe con N de Bunbury’, lo que parece ser la primera biografía no autorizada del músico español. Escrita por el periodista e historiador argentino Luis Videla, esta biografía en realidad no es más que una recolección de material ya publicado y leído en internet. Entrevistas, reportajes, datos sobre su infancia y adolescencia, mujeres y sus diferentes etapas como músico. El autor también dedica parte de su libro a las influencias del músico, pasando por Lao Tse, William Blake, Oscar Wilde, Antonio Machado, Mario Benedetti, Pablo Neruda y Alejandro Casona, este último quien escribiera ‘La Sirena Varada’, obra que ganaría el premio Lope de Vega en 1934.
Acerca del libro
Es tan obstinado como profundamente espiritual; sensible, intuitivo, franco, dinámico, audaz, independiente e intolerante y se revela como un tímido sin remedio. Sus fans lo consideran un artista genial y él sabe que es así por las cantidades que vende cada uno de sus discos, y por las copias piratas que aparecen en todo el mundo. Al momento de la publicación de este libro, tiene treinta y siete años, es vegetariano, fuma hachís y está a favor de la legalización de las drogas. Es uno de los cantautores que más polémica ha desatado en todo el mundo y los hay que lo aman con un fanatismo que raya con la insensatez y los hay que lo odian furiosamente. Pero a nadie le resulta indiferente. En sus últimas declaraciones manifiesta querer “abarcar menos y apretar más” y se enfada cada vez que alguien le recuerda a los Héroes del Silencio. Nació en Zaragoza y, desde la adolescencia se da de patadas con el sistema, con este mundo postindustrial globalizado y lo cuestiona en las letras de sus canciones. Se pinta las uñas y le interesa un pimiento la heterosexualidad. Anda por ahí, con su petate y un sombrero vaquero que lo hace inconfundible. Ama la tierra azteca casi tanto como aborrece las banderas. Sus canciones se saltaron las fronteras, y no sólo las físicas, sino las del idioma: sus fans viven en Alemania, Suiza o los Estados Unidos. En Buenos Aires, su primer concierto fue en un pequeño café. El último, llenó uno de los mayores teatros de la ciudad. Se llama Enrique Ortiz de Landázuri Izardui, pero prefiere usar la máscara de Enrique Bunbury y ésta –señoras y señores, amigos, parientes y vecinos–, es una biografía no autorizada de su persona.
‘Enrique se Escribe con N de Bunbury’ está disponible en formato de libro electrónico en el sitio web de ElAleph.com y tiene un precio de 7.40 dólares. Un material a considerar para todos aquellos seguidores de Enrique Bunbury. Incluso en la misma página se puede leer el primer capítulo en formato HTML. Aquí algunos fragmentos:
En ese desconcertante año de 2000 en que terminaba un milenio y empezaba otro, sucedieron varias cosas a mi alrededor. Una de ellas es que escuché a mi hijo Sebastián hablar de “un tal Bunbury”. En esos momentos la vida me estaba llevando por nuevos rumbos. Aunque no lo sabía –apenas lo intuía–, estaba ubicado justo en un crossroads, esos cruces de caminos a los que Glen Miller hubiera llamado junction, como la de Tuxedo.
Así, gracias a él, comencé a internarme en el fascinante mundo virtual de la Internet.
Sería en su despacho cuando escucharía hablar por segunda vez de “ese tal Bunbury” y no creo que se haya tratado ni por un instante de una coincidencia.
Y es que con Bunbury –”con N de Enrique”, como me corregía una y cien veces, cada vez que pronunciaba mal–, me di cuenta de que mi hijo se interesaba por primera vez, por las cosas importantes de la vida. Al menos las que yo considero importantes y también advertí que no se trataba de que él las atendiera o no. Es que yo no lo sabía.
En ese primer año del nuevo milenio se me ocurrió –dada la conjunción de oportunidad, posibilidad y recursos–, que podía hacerle un original regalo de cumpleaños y empecé a darle vueltas a la idea, al mismo tiempo que navegaba por el mundo virtual, buscando la información necesaria, porque de Bunbury yo sabía muy poco y pues si algo de bueno tiene la web para el progreso y evolución de la humanidad es que allí está todo, para quien sabe buscar. Como en la vida, vamos.
Caí en la cuenta de que yo no era el mismo papá y que mi hijo ya no era ese pequeño revoltoso con melena de paje. Ambos habíamos crecido y ambos habíamos cambiado. Pero yo no me había dado cuenta. Nunca lo había mirado de esa forma ni desde ese ángulo.
Quizás no está de más advertirte, lector, que lo mío no es la crítica musical, ni tampoco los medios de comunicación. Aunque me guste la música y sea una persona informada, no se me dan, por así decirlo. Lo mío es la Historia. Y Bunbury, quiérase o no, ya forma parte de la historia, como todos aquellos que alguna vez, por pequeños que fueren, aportaron algo para el enriquecimiento de la cultura del ser humano.
Así nació este proyecto, que se convirtió en trabajo y que ahora, ya se transformó en obra publicada.
Quizás no está de más advertirte, lector, que lo mío no es la crítica musical, ni tampoco los medios de comunicación. Aunque me guste la música y sea una persona informada, no se me dan, por así decirlo. Lo mío es la Historia. Y Bunbury, quiérase o no, ya forma parte de la historia, como todos aquellos que alguna vez, por pequeños que fueren, aportaron algo para el enriquecimiento de la cultura del ser humano.
Quizá Bunbury sea en el futuro más importante para la historia de la humanidad de lo que él mismo sospecha o anhela. ¿Quién puede saber lo que nos espera a la vuelta de la esquina? Quizá no resulte un Mozart o un Beethoven. Quizá la historia no le reserve un lugar tan prominente como el que ocupan Los Beatles. Tal vez sí. Pero por cierto que la huella de su paso por este mundo ya se transformó en la impronta, la marca que define, caracteriza e identifica a un ser especial. Eso es historia.
4 Julio, 2005 a las 16:19 | ← Responder a este comentario
Estimados BLogistas:
Me ha sorprendido este BLog, y el comentario de mi obra, que tal como lo explico en el fragmento por ustedes reproducido, no pasaba de ser un libro especialmente escrito para uno de mis hijos. De modo que se los agradezco de corazón y les anticipo que estoy trabajando (ahora ya no de la misma manera y en compañÃa de dos periodistas españoles), en una biografÃa no autorizada de Los Heroes del Silencio que aparecerá, si todo sale tal como está planeado, a principios del año entrante, que es cuando se cumplirán diez años del momento en que la banda se disolvió. Por cierto, no todo el libro es recopilación de reportajes, si es que lo han leÃdo completo y no fue fácil, puesto que de Bunbury no sabÃa ni que existÃa y nunca pude ponerme en comunicación con él para hacer un trabajo más profesional en ese sentido. Un abrazo, a los tres o a los que sean. Luis Videla
24 Septiembre, 2005 a las 1:30 | ← Responder a este comentario
[...] En una sorpresiva visita a Entretres de Luis Videla, autor de la biografía no autorizada de Enrique Bunbury, nos adelantó que prepara una nueva biografía, pero esta vez de Héroes del Silencio y contará con las colaboraciones de los periodistas españoles Juan Garrancho y Gesualdo Giménez de Cisneros. La presentación de este nuevo libro está planeada para enero del próximo año, por lo que desde ahora estaremos pendientes de esta nueva publicación. [...]
21 Septiembre, 2007 a las 13:00 | ← Responder a este comentario
bunbury es maravilloso tiene la capacidad de hacerme sentir bien en un momento de inseguridad absoluta doy gracias a la vida x permitirme conocerlo, en un sueño que tube fue hermoso, ya que nunca e tenido los recursos economicos para poder ir a uno de sus conciertos le doceo lo mejor que dios lo vendiga.
16 Diciembre, 2007 a las 15:06 | ← Responder a este comentario
Enrique es lo mejor! es la persona mas increible que he conocido, la mas inteligente y la persona que mejor compone y mejor canta, eres perfecto Bunbury, tuve la oportunidad de ir a uno de sus concientos en el 2007, con Heroes del Silencio