XXVII Marcha del Orgullo Lésbico Gay
El pasado sábado 25 de junio se llevó a cabo la XXVII Marcha del Orgullo Lésbico Gay, cuya finalidad es ‘exigir respeto a la diversidad sexual y la aprobación de leyes que garanticen el respeto a sus derechos.’ Sin embargo, parece que casi nadie se ha dado cuenta de lo poco efectivas que resultan este tipo de marchas. Al contrario, son molestas y como casi siempre ocurre, los medios de comunicación han dado mayor cobertura al espectáculo que pudo presenciarse en esta marcha. Por ejemplo, en el diario La Crónica puede leerse:
Disfrazados de conejitas, mariposas, ángeles, abejas y alguno que otro de plano sin vestimenta alguna, ayer se realizó la marcha por el orgullo lésbico gay, en su 17 versión. El recorrido, programado originalmente a las doce del día, comenzó después de la una de la tarde. Del Angel de la Independencia al Zócalo desfilaron carros alegóricos, cubiertos con globos, flores y las ya reconocidas mantas multicolores, para exigir respeto a la diversidad sexual y la aprobación de leyes que garanticen el respeto a sus derechos.
Sin la finalidad de generalizar, quizás ya sea tiempo de comenzar a hacerse sentir con seriedad, resulta increíble que a estas alturas del tiempo aún se les relacione con espectáculos de exhibicionismo y disfraces de carnaval. Si de pedir ser escuchados, respetados y tomados en cuenta se trata, nunca lo van a obtener así.