El PRD, lo que ganó y lo que podrÃa perder
Es indiscutible que en la elección del pasado 2 de julio, el PRD obtuvo resultados bastante aceptables en las urnas, al grado de prácticamente convertirse en la segunda fuerza polÃtica del PaÃs. Esto incluso lo confirma el hecho de que el PRD está impugnando únicamente la elección presidencial, mientras que no denuncia fraude alguno en la elección para diputados y senadores.
Es cierto que este logro se debió en gran medida a su candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, pero también es cierto que, si no se le detiene, este mismo personaje podrá ocasionar un daño muy difÃcil de reparar, en el mediano y largo plazo, al PRD.
Y es que en este momento, Andrés Manuel se ha olvidado no sólo del alto porcentaje de ciudadanos que no votaron por él, sino también ignora a quienes sà votaron por él pero que fueron parte de los “indecisos” durante toda la campaña. La razón por la que ha olvidado a estos votantes es simple: ya no los necesita. Ahora sólo necesita de sus seguidores más incondicionales y radicales, los que sà estuvieron con él durante toda su campaña y que están dispuestos a salir a las calles a defender la causa que Andrés Manuel decida.
La apuesta del PRD no puede esperar, quizá por eso no alcanza a ver el daño que se estarÃa haciendo para futuras elecciones, Andrés Manuel quiere ser Presidente ya.
De hecho, la estrategia no es muy diferente a la que realizaron durante una parte de su campaña, cuando ésta iba dirigida únicamente a los seguidores que ya tenÃan ganados, no a los indecisos, y lo mismo ocurre ahora, puesto que el argumento del fraude electoral sólo lo están comprando los seguidores y fanáticos más incondicionales del perredista.
Si como parece, nadie, al interior del PRD, detiene a Andrés Manuel, el daño que ocasione este personaje a ese partido podrÃa ser más grande que los logros obtenidos el pasado 2 de julio.
