La verdad sea dicha
Inició el año y el ex-candidato Andrés Manuel López Obrador, también conocido entre sus amigos como “presidente legítimo”, insiste en mantener con vida su movimiento político en los medios. Para ello, y para romper el cerco informativo en su contra según sus propias palabras, ha lanzado un nuevo programa de televisión llamado “La verdad sea dicha”. El programa, que tiene una duración de media hora, es transmitido los martes a la 1:00 de la mañana por el canal 13 de Televisión Azteca.
Y precisamente, haciendo referencia al nombre del programa, habrá que señalar que de verdades aún hay mucho por decir, ya que las incongruencias no han dejado de ser parte de la esencia del ex-candidato, por ejemplo esos discursos en contra del duopolio Televisa-Televisión Azteca suenan muy bonitos, pero las cosas cambian cuando las utiliza para su beneficio político. De hecho, como era de esperarse, tampoco ha dejado en claro cuánto y de quién es el dinero con el que paga ese programa. Lo que sí queda claro, es que es una gran incongruencia cuestionar a una empresa y más tarde comprarle un espacio de media hora en televisión. “La televisión idiotiza al pueblo”, dicen algunos rebeldes, de esos de caricatura, a la vez que invitan a que nadie se pierda ni un sólo capítulo del nuevo infomercial que promete soluciones instantáneas a todos sus problemas.
Otro detalle de incongruencia puede verse en su nueva página en internet, www.gobiernolegitimo.org.mx, en la que publica el método para apoyar económicamente al “gobierno legítimo”: “Puedes depositar una contribución personal de $100.00 a $30,000.00 pesos a nombre de Honestidad Valiente A.C, en la cuenta número 04038497855 del banco HSBC“.
Sin embargo, en otra parte de la misma página puede leerse lo siguiente como referencia al programa de televisión: “Por ejemplo Francisco Gil Díaz apenas terminó su gestión al frente de Hacienda y, en abierta violación a la ley, pasó de inmediato a ocupar un puesto en una de las instituciones financieras favorecidas con el rescate bancario y que reciben millonarios recursos cada año, por concepto de pago de intereses.” Esa institución bancaria a la que se refiere es HSBC, el mismo banco donde Honestidad Valiente A.C. recibe donaciones. Nuevamente utilizando los servicios del acusado.
Ahora que surge el tema de la nueva página web del “gobierno legítimo”, habrá que decir también que esta es otra de las cosas que aún no quedan claras, sobre todo en lo que tiene que ver a la procedencia de los recursos para crear dicha página, en especial después de que en My-Musik.com descubrieran que en el código fuente de la página aparecía como autor la Dirección de Nuevas Tecnologías de la Oficialía Mayor del Gobierno del D.F.: “Ahora ya sabemos en que se están gastando nuestros impuestos. Esto se lee en el código: [META NAME="Author" CONTENT="Dirección de Nuevas Tecnologías, OM-GDF"/]“
Por cierto, ayer, en una columna titulada “La mentira como ideología“, Jorge Fernández Menéndez mencionaba otras de las mentiras que en los últimos días se le han caído a López Obrador:
López Obrador no ha aprendido nada del proceso pasado o, quizás su esencia siempre fue la que estamos viendo ahora. El ex candidato ha demostrado ser un mentiroso: durante meses dijo que tenía una encuesta que lo tenía diez puntos arriba y ahora sabemos, por quien fue su propia encuestadora oficial, Ana Cristina Covarrubias, que esa encuesta nunca existió y que ella misma decidió no seguir divulgando los estudios de opinión que cotidianamente realizaba, porque los resultados de éstos demostraban que López Obrador iba cayendo en las preferencias electorales y ya estaba empatado con Felipe Calderón. Poco después, el mismo día de la elección, el tabasqueño aseguró que había ganado, según sus datos, por 500 mil votos. Pero ahora también sabemos que esa misma noche, sus propios conteos rápidos le decían que había perdido por un uno por ciento de los votos, lo que más adelante se confirmó. Después habló, primero, de un fraude cibernético; cuando se demostró era mentira, dijo que había sufrido un fraude “a la antigüita”; cuando se volvió a comprobar que también era falso, se escapó por la tangente y lisa y llanamente reemplazó cualquier intento de explicación por los insultos para sus adversarios y su decisión de autoproclamarse presidente legítimo.
Ahora, con el informe final de las elecciones 2006 del IFE, comprobamos que nos dijo otra gran mentira. No sólo el PAN y su candidato Felipe Calderón no fueron los que más gastaron y más acceso tuvieron en medios, sino que quien más gastó en medios fue quien terminó en tercer lugar, la alianza PRI-PVEM, con poco más de 444 millones de pesos. En segundo lugar estuvo López Obrador y la alianza PRD-Convergencia- PT que se gastó 384 millones de pesos, nada mal para un candidato, López Obrador, que había prometido que no haría publicidad en los medios electrónicos y que hablaba de un cerco informativo y de falta de acceso a la radio y la televisión.
Nadie le cerró puertas, él escogió con quién ir, que espacios ocupar y donde invertir sus millonarios recursos. Sus acusaciones posteriores, por ende, no tienen fundamento. Se trata de una mentira más de un candidato que no ha sabido perder y que ahora está provocando una serie de derrotas en cadena de su propio partido, el cual no parece ser ya, tampoco, su prioridad.
Finalmente, habrá que mencionar al libro “La victoria que no fue”, escrito por Oscar Camacho y Alejandro Almazán, periodistas cercanos al propio López Obrador y que en base a lo que vieron y escucharon durante el proceso electoral dentro del círculo más cercano del tabasqueño, sacaron sus propias conclusiones acerca de la derrota.
En una entrevista para Milenio, los autores del libro mencionaron algunos de esos errores que Andrés Manuel jamás reconocerá, como haberse rodeado de ex-priístas y después declarar tonterías como que “el priismo es una enfermedad que se quita con el tiempo”, o que el exceso de confianza fue un factor importante que le hizo perder la ventaja que tenía, además de señalar que durante la campaña el ex-candidato llegó a hacer comentarios en privado como “Calderón me da güeva”. Leer entrevista completa.
Y por supuesto, cuando una persona que es incapaz de reconocer errores es responsable
19 Enero, 2007 a las 13:56 |