Cuidado al vender tu coche (y al votar)

30 Mayo, 2007 Publicado en Política por David Benavides Velázquez

Imagina que nunca has cometido un delito y que estás detenido sin derecho a fianza. Imagina que no se trata de una arbitrariedad por parte de policías corruptos sino que se trata de la estricta aplicación de la ley. En México puedes ir legalmente a la cárcel sin haber hecho nada malo.

Conozco de primera mano el caso de alguien que quiso vender su coche. Pensaba lograr un buen precio porque le acababa de cambiar motor en un taller bien establecido en el que le dieron garantía y factura por escrito, pero al encontrar comprador se revisaron los datos en la base del ministerio público y salió que el motor era de un auto robado. Por tratarse de un delito grave no hay libertad bajo fianza. De nada sirvió mostrar la factura del motor. De acuerdo con el derecho vigente, la detención era legal. La única forma de salir era entrarle a la corrupción. Mediante palancas, pudo salir.

En México pueden darse situaciones en las que, para obtener justicia, se debe violar la ley y para respetar la ley se deben soportar injusticias.

La indignación que me causan estas situaciones me motiva a escribir en la línea que se encuentra la mayor parte de la sociedad mexicana, una línea que desprecia profundamente a diputados y senadores de todos los partidos y niveles. Cobran mucho, reciben prebendas, tienen fuero, violan la ley y no hacen lo que deben hacer: leyes justas.

A mí que no me vengan con esos anuncios en los que ponen un letrero que dice que no gastan en anuncios porque tienen tiempos asignados en los medios. Una cosa es que no lo paguen y otra cosa es que no lo gasten. Están gastando tiempos valiosos en querer tapar el sol con un dedo. Bien podrían usar los tiempos en los medios para decir a la gente cómo defenderse de las arbitrariedades. Creo que este país avanzaría mucho si todos conociéramos el artículo 16 de la Constitución y lo supiéramos usar. Para eso podrían servir los tiempos asignados al congreso, pero, en cambio, los legisladores usan esos tiempos para promover su imagen de manera engañosa y con un insulto a la inteligencia de una sociedad que sabe muy bien que se la pasan gritando, pataleando y transando en lugar de hacer su trabajo.

David Benavides Velázquez

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