Archivo de Julio, 2007:
Yo sí le creo al PRD
El PRD ha gobernado en el Distrito Federal durante casi 10 años y ha hecho hincapié en el combate a la corrupción, por lo que el desempeño de los Agentes de Tránsito que deben aplicar el nuevo reglamento es responsabilidad de los gobernantes perredistas. Sin embargo, es un perredista quien habla de abusos por parte de esos agentes. Y no es cualquier perredista, sino Gerardo Fernández Noroña, secretario de Comunicación, Prensa y Propaganda del PRD, quien se molestó porque los agentes se llevaron su camioneta al depósito al encontrar que no llevaba una de las placas ni la verificación correspondiente.
López Obrador se ostentó como el paladín de la lucha contra la corrupción y tuvo más de cinco años para aplicar su honestidad valiente. Ahora Ebrard sólo tuvo que mantener el rumbo para garantizarnos que los agentes no serían capaces de llevarse un vehículo del PRD a menos de que, en efecto, anduviera sin placa y sin verificación. Creámosle al sistema perredista y entonces el que miente es sólo Gerardo Fernández Noroña, secretario de Comunicación, Prensa y Propaganda del PRD, que dice que todo fue un abuso de los agentes.
Por otra parte, podríamos creerle Fernández Noroña y entonces el que miente es el sistema perredista. Por donde quiera que le creamos al PRD, resulta que el PRD miente. El aporisma de Epiménides.
“Epiménides el cretense dice que todos los cretenses siempre mienten. Epiménides es cretense, luego miente, luego entonces los cretenses dicen la verdad. Pero Epiménides es cretense, luego entonces dice la verdad y por lo tanto los cretenses mienten”. La antigua filosofía de los griegos palidece ante el PRD, que logra darle ese toque de la Raza Cómica a que alude Luis González de Alba.
David Benavides Velázquez
‘Yo sí le creo al chino’
A nadie debería extrañar que estas palabras se conviertan en el nuevo grito de protesta para los seguidores del derrotado ex-candidato perredista a la Presidencia de la República. A la espera de cualquier situación comprometedora para el Gobierno Federal, sus seguidores y colaboradores más cercanos no dejan pasar cualquier oportunidad para desahogar su frustración luego haber perdido la Presidencia hace ya más de un año. Y nadie debería sorprenderse por el simple hecho de que no hay alguien que conozca mejor el cómo crear y creer en “cuentos chinos” que los lopezobradoristas.Ya el día de ayer Luis González de Alba escribió en su columna interesantes reflexiones acerca de este tema:
Pues sí, repito lo de ayer domingo: Una errata de imprenta hizo decir a Vasconcelos que somos la raza cósmica, cuando el pensador escribió “raza cómica”, según se demuestra con cualquier debate de nuestros políticos, en las declaraciones de Fernández Noroña, ese inefable vocero perredista, y en la avidez con que el país entero se traga el más fantasioso e ilógico disparate, según el cual el PAN, el partido de los ricos y multimillonarios (nos dicen), no tuvo caja fuerte ni bóveda de seguridad ni banco ni cuenta extranjera ni más ocurrencia para esconder un dinerillo sobrante, ¡y en efectivo!, que la casa de un narco.Y para que luego el mismo gobierno, del PAN, enviara la procuraduría, del PAN, a decomisar un dinero, del PAN, que les hubiera bastado con pedir. Y con el decomiso, enseñar en TV las pacas de dólares, superando el récord de René Bejarano. De carcajada en otro país que no estuviera habitado por la estrafalaria raza cómica. Ni siquiera Gustavo Ponce, el secretario de Finanzas del Gobierno del DF, videograbado mientras jugaba en Las Vegas cada tres semanas, hubiera escondido dinero lavado para la campaña obradorista en la casa de quien no fuera un militante de todas sus confianzas, por ejemplo, ése que le dio asilo en Tepoztlán cuando huyó al ser puesto sobre aviso por su patrón, y donde fue localizado y detenido por la PGR.Hay una pregunta rescatable en este maratón de asnadas: la que hizo el abogado chino en la conferencia de prensa: Yo quiero hacerle al presidente Calderón una pregunta peliaguda: mi cliente no tiene interés en desestabilizar su gobierno. Mi pregunta es ¿quién sí tiene ese interés?
Sólo para no olvidar, recordemos únicamente algunos de los “cuentos chinos” utilizados por el PRD y su ex-candidato el año pasado, los cuales fueron desde acusar con cajas semi vacías de supuestas pruebas a Diego Hildebrando Zavala, pasando por denunciar al ahora Presidente Felipe Calderón de recibir maletas de dinero de manos de Roberto Hernández y, finalmente, el cuento de que les robaron la Presidencia.No hay mucha diferencia entre los cuentos chinos y los cuentos perredistas, además de ir dirigidos al mismo sector de la sociedad que, con la finalidad casi obsesiva de “pensar diferente”, se creen las historias más absurdas y ridículas. Una pena.
Nuevo reglamento, viejos cuentos, nuevos recursos
El nuevo Reglamento de Tránsito Metropolitano se ha pregonado con bombo y platillo, pero en 10 minutos de caminar por las calles de la Ciudad de México puedo observar más de cinco infracciones impunes. Pretender que los 2000 agentes autorizados para aplicar las multas sancionaran cada infracción que se comete es como pretender que Santa Claus visite a más de mil millones de niños en un día: como el día sólo tiene 86,400 segundos, los niños que se crean el cuento deben ignorar lo más elemental de la aritmética. Sin embargo, los agentes no parecen tener los dedos hinchados por llenar tantas infracciones. Hay un mundo de impunidad que pasan por alto. El viejo cuento del estado de derecho sigue siendo tan falso como siempre.
Tal vez las autoridades creen que los ciudadanos del Distrito Federal somos tan ingenuos como para creer en Santa Claus, pero hay mucha gente en esta ciudad que no sólo sabe aritmética, sino que tiene acceso a la Internet, de manera que puede documentar la impunidad que se vive en esta ciudad. Por ejemplo, con salir de mi casa y caminar un par de minutos puedo ver una camioneta estacionada sobre la banqueta y en una vía primaria. Es cosa de todos los días. Puedo, también, tomar sus placas: 673 TSX. Puedo fotografiarla. Puedo entrar a la página http://www.infracciones.ssp.df.gob.mx/ y teclear las placas, lo cual me indica que tiene una infracción por estacionarse en lugar prohibido. ¿Significa que se aplicó el nuevo reglamento como debe de ser? No, la infracción que aparece en Internet es de diciembre de 2006 y corresponde a la delegación Cuauhtemoc. La infracción que fotografié ocurre todos los días en Av. Río Churubusco frente al número 461 y dentro de la delegación Iztapalapa. Día tras día lo mismo y no hay multas. Los agentes no la ven, como no ven otras muchas. Sólo ven lo que les conviene. Mientras tanto, una de mis vecinas, en su silla de ruedas, tiene que bajar al asfalto y correr el riesgo de ser atropellada porque no puede usar la banqueta.
Los noticieros de TV Azteca han difundido el caso de un vehículo en el que se cometieron suficientes infracciones ante las cámaras como para acumular 25 puntos y perder la licencia, las placas son 257SAZ y, en efecto, tiene 5 infracciones, pero ninguna de ellas corresponde a la fecha en que se gravaron los hechos, de manera que los agentes que salieron en los noticieros no levantaron la infracción a pesar de tener las placas del vehículo ¿por qué?
David Benavides Velázquez
Relaciones virtuales
Las relaciones de pareja siempre han sido complicadas pues, no sé por qué razón, los que emparejan son en general opuestos o diferentes. Y es ahí que con el paso del tiempo esa diferencia se acentúa. Pero dicen que se escoge a alguien diferente por aquello del complemento.
La comunicación entre parejas se ha dicho es vital para que un matrimonio o relación de pareja funcione, pero ésta se ha transformado por diversos factores, uno de ellos es que hoy en día ambos trabajan fuera de casa y esto lo hacen durante casi todo el día de lunes a viernes, y si tienen hijos éstos son cuidados por una niñera, un familiar o una estancia infantil. Se ven casi al anochecer, llegan cansados de la jornada laboral y a hacerse cargo de los quehaceres domésticos.
La comunicación entre parejas ¿dónde esta?
Otro factor (y es el que me interesa abordar ahora), es el que preferimos platicar con desconocidos a través de los “chats”. Se está mucho tiempo frente a la computadora, frente a la internet, hoy en día en casi todos los trabajos se tiene acceso a la web, y es ahí donde se conoce mucha gente, es donde se hacen “fuertes amistades”.
Es esa forma de comunicación la que está creciendo y hace que se charle más a menudo con esos “contactos”, a ellos se les llega a confiar muchas cosas personales.
Llegan a convertirse en “mejores amigos”, incluso hasta romances se dan. Se está despersonalizando la comunicación. Pero además de lo anterior, hay quienes se enganchan con el “cibersexo”, por el cual mucha gente se obsesiona. Estos medios virtuales hacen más sencillo el relacionarse con alguien mas, se puede mentir acerca de la edad, el sexo, la apariencia, el trabajo.
Estos encuentros producen emociones altamente gratificantes para los participantes y si algo sale mal, ¡fácil solución! ¡Clic! Y listo desaparecemos la molestia.
En la revista Quo número 117, apareció un artículo titulado: DEPENDENCIA DE BANDA ANCHA, en el cual explican el creciente fenómeno de los ciberespacios y su uso obsesivo y los efectos de este.
“Aarón Ben Ze’ev, doctor que ha investigado el fenómeno del amor en línea, afirma que las características principales responsables de la gran seducción romántica del “ciberespacio” son la imaginación, la interactividad, la disponibilidad y el anonimato. La interacción es lo que distingue el “ciberespacio” de otras realidades imaginarias y esto es una de las características mas valorada en un compañero sentimental: queremos escuchar que somos queridos, y en internet es mas fácil expresar reciprocidad, porque requiere menos acciones reales”.
¡Vaya! Así resulta que la comunicación se despersonaliza y es más fácil socializar o conocer gente frente al computador, pero esto lo que ocasiona a la larga es aislarnos del resto del mundo y si lo que nos interesa en este ensayo es las relaciones de pareja, pues resulta que con estas nuevas formas de socialización ya no tenemos que platicarle a la pareja, ya lo platicamos en los “chats”. Con los “mejores amigos”.
Hay ocasiones que esos contactos rebasan ese grado de amistad y se convierten en romances”¦ Estamos los seres humanos necesitados de escuchar o mejor dicho de leer que somos queridos, amados, apreciados y este medio lo ofrece, y esos romances virtuales llegan a invadir espacios reales de las parejas en cuestión. Además de la necesidad de que alguien nos escuche o nos lea sin juzgarnos o cuestionarnos, y es esto lo que los “chatrooms” ofrecen en gran medida.
¿Hasta dónde evolucionará la comunicación entre parejas?
Aritmética contra política
Peleado, como lo estoy, con la izquierda y con la derecha por igual, puedo decir que la clase política mexicana está tan acostumbrada a mentir que toma la verdad como un crimen de lesa majestad. En México la mentira es el arma fundamental de los políticos y cuando alguien se los hace notar se lanzan con todo el poder del dinero para ahogar las voces honestas con un mar de sofismas que fanatiza a sus seguidores y cansa a sus detractores.
Fue Felipe Calderón, del PAN, quien dijo que López Obrador “más que triplicó” la deuda del Distrito Federal, cuando según sus propias cifras a penas la había duplicado; fue López Obrador quien usó un anuncio de campaña (en 2000) en el que se decía que “a principios de sexenio, un kilo de tortillas costaba ochenta centavos, hoy, con eso no se puede comprar ni la quinta parte”. En ese tiempo el kilogramo de tortilla costaba tres pesos, que es menos de los cuatro que tendría que haber costado para que lo dicho por el anuncio del peje fuera verdad. Del PRI ni se diga, durante los años ochentas, cada vez que el presidente priísta decía que el dólar no iba a subir venían las compras de pánico, pues la devaluación parecía inminente. Para dar un ejemplo aritmético basta recordar las cifras de las elecciones de 1982 y 1988: según el presidente Miguel de la Madrid, lo que pasó en 1988 no fue que el sistema cayó con “y” sino que se calló con doble-ele, es decir, se quedó callado porque la participación ciudadana fue tan grande que prefirieron guardar silencio y no adelantar cifras ante una cantidad de votos sin precedentes, enorme, inusitada. Pero al dar las cifras definitivas éstas eran muy similares a las de 1982, de manera que de la Madrid necesariamente miente: o es falso que la participación en 1988 fue mayor o son falsas las cifras que su gobierno da al decir que fue similar a la de 1982.
Para los fines de la clase política mexicana, la aritmética tiene un grave problema: no es cuestión de opiniones, uno y uno son dos sin importar que quien lo dice sea de izquierda o de derecha, amigo o enemigo. Así, dirán ellos, no se puede trabajar.
Creo que en esto está el fondo de los problemas magisteriales. Lideres van, líderes vienen y la educación en México sigue por los suelos porque a la clase política no e conviene que el niño se dé cuenta de que la aritmética no hace excepciones. Ni la izquierda ni la derecha quieren un país de gente que sepa aritmética porque entonces se les cae el teatrito.
Recientemente, el periódico La Crónica de Hoy usó las cifras de Spencer Tunik para desacreditar lo que se dice de las grandes manifestaciones en el Zócalo, que con una ligereza impune en un país de ignorantes suele lanzar cifras de cientos de miles de manifestantes en una palaza que Spencer Tunik llenó con veinte mil personas. La Crónica de Hoy no es una blanca palomita, su presidente, Jorge Kahwagi, forma parte de esa clase política a la que me he referido y, quizá por ello, La Crónica se queda sin aclarar que Tunik pidió a los participantes que ocuparan una loseta por persona. De este modo, veinte mil personas pueden llenar la plancha central del zócalo, pero las manifestaciones pueden tener a la gente más amontonada (no es lo mismo con ropa que sin ropa).
Para conocer el número de personas que caben en el zócalo habría que contar cabezas en una fotografía o hacer un muestreo estadístico, es decir, por ejemplo, contar cuántas caben en una loseta, en otra y en otra, hasta hacer un muestreo y sacar promedio; luego contar las losetas a lo ancho, a lo largo y saber un poco de aritmética. Yo seguí este método en una manifestación que hubo el 9 de febrero de 1987. Según el parte policiaco hubo 25 mil personas. El periódico La Jornada decía “Cientos de miles” en el encabezado y ciento veinte mil en la noticia. Según mis cuenta hubo poco menos de ochenta mil. Tan mentira la de la derecha como la de la izquierda (considero derecha a la policía del entonces regente priísta y considero izquierda a La Jornada).
Ni a quién creerle, pero qué flojera ponerse a hacer cuentas. Es dicha flojera lo que permite que tanto fanático siga creyendo en nuestra clase política. Lo que Unamuno llamó “Pereza espiritual” es lo que alimenta a los políticos mexicanos (tan obesos, por cierto, que ni a ellos les conviene es statu quo).
No creo que ninguna manifestación en el zócalo haya reunido allí a más de 476,520 personas. Para el caso de las que se desbordan más allá del zócalo yo no creo que ninguna haya reunido a más de medio millón de personas. Las convenciones del Peje se me hacen particularmente engañosas por los andadores que dejan libres y los templetes que ocupan espacio para que parezca que se llenó más de lo que en verdad se puede acreditar. Además, si alguna vez se logra reunir a un millón de personas en una manifestación, ¿qué se demuestra con eso? El millón no representa ni el uno por ciento de la población nacional. ¿Con qué derecho pretenden representarnos a todos, si ellos evidentemente son minoría?
La ignorancia de la aritmética mata gente. Hoy Felipe Calderón nos habla del déficit en la recarga de acuíferos en el Distrito Federal. Yo les expliqué a mis vecinos lo mismo hace más de diez años. Me dijeron que no viniera a hablarles de metros cúbicos (el que dijo esto era del PRD). La aritmética era demasiado árida para ellos. Hoy, las grietas en la delegación Iztapalapa, causadas, entre otras cosas, por el déficit en la recarga de acuíferos, comienzan a matar gente. El PAN descubre lo que se ha sabido por décadas y no dice por qué no usó un poquito de lo gastado en spots políticos para señalar el problema a tiempo. El PRD, en boca de Ebrard, se indigna por lo que dijo Calderón, pero no se indigna de que no lo haya dicho antes, se indigna de que se diga la verdad, y por eso, por ser verdad, trata de desacreditarlo con el argumento de que se está “politizando el problema”.
En doce años no se ha dado mantenimiento al Gran Canal ni se ha hecho la obra pública que se necesita para reducir el déficit en la recarga de acuíferos. El problema es real y es grave. Los que por omisión nos pusieron al borde de la catástrofe son políticos de la presidencia, la regencia y la jefatura de gobierno de las décadas recientes, es decir, se trata de políticos del PRI, del Pan y del PRD. Igualmente responsables son sus aliados políticos, es decir, Verde Ecologista, PT y Convergencia. A ninguno de ellos les conviene la aritmética porque con ella se les acaba el teatrito. Por eso hay tantos “profesores” gritando groserías en las calles en lugar de estar en las aulas ante el reto que nos marca el enorme rezago en la educación.
La última esperanza que me queda está en la mamá, el papá, el tío o la abuelita que se sientan con el niño a explicarle por qué, sin importar la opinión de nadie, uno más uno sigue siendo dos.
David Benavides Velázquez