Archivo de Noviembre, 2007:
George Harrison, a seis años de su muerte
George Harrison, a seis años de su muerte

Hoy 29 de noviembre se cumplen 6 años de la muerte de George Harrison, talentoso músico que formara parte de Los Beatles. Harrison, reconocido por muchos como el “Beatle tranquilo y solitario”, siempre se caracterizó precisamente por haberse mantenido al margen del protagonismo y la arrogancia de John Lennon y Paul McCartney. Sin embargo, no por eso se debe hacer menos la música de Harrison, por el contrario, algunas de sus canciones están al nivel de cualquiera compuesta por el dúo “Lennon/McCartney”.
Su contribución a Los Beatles, y a la música en general, es innegable. Su influencia hindú fueron más que evidentes y lo reflejó en muy buenas canciones como “Love You To” y por supuesto “Within Without You”. En “The White Album” publicó “While My Guitar Gently Weeps”, una excelente canción que contó con la colaboración del guitarrista Eric Clapton.
Para la última etapa de Los Beatles, en “Let It Be”, aportó al álbum dos canciones, “I Me Mine” y “For You Blue”, que, aunque quedaron muy lejos de la calidad de “While My Guitar Gently Weeps”, no son nada despreciables.
Se pueden seguir enumerando canciones, como “It’s All Too Much”, “Piggies”, “Old Brown Shoe”, “Only A Nothern Song” y por supuesto “Here Comes The Sun”, que fuera publicada en el último álbum de Los Beatles, “Abbey Road”. Claro, sin olvidar excelentes canciones en su etapa en solitario, como el clásico “My Sweet Lord” o “All Things Must Pass”, “Got My Mind Set On You” e incluso “When We Was Fab”.
Pero la canción que merece un lugar aparte es, sin duda, “Something”, un tema del que incluso se podría decir que se llevó el álbum, “Abbey Road”, ya que apenas si tiene competencia con “Here Comes The Sun” (también de su autoría) y “Come Together” de John Lennon.
“Something” es quizá la mejor canción que haya escrito George Harrison, la sencillez en su música y la sensibilidad en la letra, hacen de esta canción una obra maestra.Por cierto que alguna vez George Martin, productor de Los Beatles, declaró en una entrevista que lamentaba el no haber reconocido a tiempo el talento de Harrison para escribir canciones:
Creo que el problema de George era que nunca fue tratado por nadie “ni por John ni por Paul ni por mí” como alguien que tenía la misma calidad a la hora de escribir canciones. En ese aspecto soy igual de culpable. Yo era el tipo que solía decir, y con mucha condescendencia: “Si tiene una canción, dejaremos que la meta en el álbum”. Sé que debía de sentirse fatal. Sin embargo siguió intentándolo y sus canciones mejoraron, y al final acabaron siendo extraordinariamente buenas. “Something” es una canción maravillosa, pero no supimos reconocer sus méritos y la verdad es que nunca pensamos que George acabaría siendo un gran compositor.
El otro problema era que no tenía un colaborador. John siempre contaba con Paul para exponerle sus ideas. Aunque no llegara a escribir la canción con él, Paul era una especie de socio competitivo. George era un solitario, y me temo que nosotros tres agravamos el problema. Ahora lo lamento.
Por último, vale la pena recomendar el vídeo de dicha canción, en el que aparecen los cuatro Beatles con sus respectivas parejas en aquel tiempo.
‘Congela’ Hugo Chávez relaciones con España y Colombia
‘Congela’ Hugo Chávez relaciones con España y Colombia.- “Hasta que el Rey no se disculpe yo congelo las relaciones con España. Aquí hay dignidad. Ustedes me pusieron aquí. Así soy yo y estoy seguro que estoy representando a la mayoría de los venezolanos que tenemos dignidad, coraje y amor. Y tengo la impresión que también estoy representando a la mayoría de los colombianos que también tienen dignidad y quieren paz”. Continuar leyendo.
Muere Fernando Fernán Gómez
Conocemos a Fernando Fernán-Gómez por su extensa obra como actor, director y escritor a lo largo de más de medio siglo, y todos sus trabajos en esos diferentes campos, en cine, teatro, televisión y literatura, tienen una característica común, un toque personal y único que los unifica. Hay un delicado humanismo en su obra, una sorpresa vigilante ante el misterio de nuestros actos, hasta de los más cotidianos. Sus personajes tratan, ante todo, de sobrevivir, tarea bastante titánica ya que las circunstancias que les rodean suelen poner aprueba su medida como seres.
Surge entonces toda su ironía y ternura por sus criaturas, ya que sus personajes no son grandes héroes trágicos que acepten gustosos su dimensión heroica, sino personas normales cuya grandeza consiste en la aceptación de sus limitaciones. Aceptación que hacen, eso sí, con mucha dignidad, buscando siempre -por muy peculiares que sean sus circunstancias- el respeto propio y ajeno.
Por último, otra de las grandes virtudes que tiene este autor -tal vez la más importante- es que no se coloca por encima de sus lectores, no trata de mostrarnos su sabiduría, ni hace alardes retóricos con el lenguaje, sino que comparte con nosotros sus dudas y perplejidades. Utiliza el lenguaje como comunicación intencionada, sobre todo el que coloca en los diálogos de sus personajes. Se dibujan así los seres por sus palabras, con sus deseos profundos, y su sentido de la vida. Vemos sus conflictos, sus metas, sus emociones, y sus relaciones con el entorno y consigo mismo, su posición social, y sus logros y fracasos. El lenguaje de cada uno marca, además, los contrastes con los demás, ya que les da la singularidad y peculiaridad de cada momento. Es decir, gracias a lo que dicen “les conocemos” y “conocemos lo que les pasa”. Se tiene la sensación al leer a Fernando Fernán-Gómez de que es un amigo con el que hablamos deforma cercana, entrañable e irónica, de esa cosa difícil, asombrosa y tantas veces cómica, que es nuestro viaje a ninguna parte.
El anterior texto pertenece a José Luis Alonso de Santos, y es parte del prólogo de la novela El Viaje a Ninguna Parte de Fernando Fernán Gómez, actor y escritor español que, luego de varios días en el hospital, murió el día de hoy a los 86 años de edad. Fernando Fernán-Gómez, descanse en paz.
¿Por qué no te callas?
Hace ya más de una semana del incidente ocurrido durante la clausura de la Cumbre Iberoamericana en Chile, en la que el Rey de España, Juan Carlos de Borbón, expresó el ya famoso “¿por qué no te callas?” al Presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
A partir de ese momento, el incidente dio la vuelta al mundo a través del internet y otros medios, lo que ocasionó que nuevamente se centrara la atención sobre un Hugo Chávez siempre ávido de reflectores. Desde ese momento, el presidente de Venezuela ha pasado de declarar que había sido sólo un mínimo incidente, aunque más tarde señalaría que pondría a las empresas españolas en su país bajo la lupa. Aún más recientemente, Hugo Chávez, ha llegado a declarar, o a exigir, una disculpa pública por parte del Rey Juan Carlos.
Pero más allá de toda clase de declaraciones y opiniones acerca de este asunto, lo que se ha venido a ventilar, una vez más, es ese complejo de inferioridad que aún existe en gran parte de Latinoamérica. Y es que si Hugo Chávez cree que con esa posición, que le ha llevado incluso a exigir una disculpa, está poniendo en alto la dignidad latinoaméricana, está mucho muy equivocado.
Ya se escucharon los gritos de los izquierdistas que, indignados por el hecho, acusan de falta de respeto a la libertad de expresión. La cantaleta de siempre, aquí, en México, y en toda Latinoamérica.
El argumento es de lo más absurdo, pues se apoderan de micrófonos, de plazas y calles, compran además tiempo aire en televisión y lo único que hacen es recitar patéticos discursos en donde exigen libertad de expresión. Es increíble, y contradictorio, que parezcan no darse cuenta que de esa manera ya están haciendo uso de su libertad de expresión, libertad que, de hecho, bien podrían aprovechar para cosas realmente importantes.
Este mismo hecho sucedió ahí mismo, durante la Cumbre de Santiago, ya que luego del incidente, el Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, utilizó ese argumento para defender a Hugo Chávez. “Así que no me pueden limitar a tres minutos, libertad de expresión desde un principio, ya si no nos van a dar derecho de hablar, no tiene sentido esta Cumbre. Así que yo no me limito a tres minutos.”
El hecho de mencionar que todo esto ha sacado nuevamente los complejos y resentimientos de Latinoamérica, viene sobre todo por las siguientes declaraciones de Chávez y que seguramente son compartidas por la mayoría de los izquierdistas: “Hace 500 años, desde Madrid imperial salió la orden: ‘que se callen’. Y los callaron cuando les cortaron la garganta. Sólo así los callaron. Los descuartizaron, los picaron en pedazos y colocaron sus cabezas en estacas a la entrada de los pueblos, por los caminos. ¡Ése fue el imperio español aquí!”.
También agregó, siguiendo la misma línea de responsabilizar a ‘yanquis’ o españoles, que “no es que le echemos toda la culpa de nuestros males a factores externos, pero buena parte de nuestros problemas sociales se deben a factores externos”.
Otra de las cosas a comentar sobre la Cumbre, es que por momentos pareció que la presencia del Rey de España era para desahogar lamentos, resentimientos y complejos por parte de unos presidentes llorones que gran parte de lo que decían eran reclamos por hechos históricos que, según ellos, hasta la fecha realizan empresas españolas en la tan sufrida Latinoamérica.
Por cierto, resultó curioso uno de los comentarios de Rodríguez Zapatero, que podría aplicar para todos aquellos izquierdistas puristas que desdeñan todo lo “yanqui” o europeo, y es que en respuesta precisamente a esta actitud de Evo Morales, Zapatero respondió: “Hasta Carlos Marx era europeo”.
Finalmente, vale la pena rescatar algunos párrafos escritos por el venezolano Daniel Romero Pernalete, acerca de la personalidad del presidente de Venezuela, Hugo Chávez:
En mi Barquisimeto natal, hace ya mucho tiempo, tuve un compañerito de clases que era insoportable. Toribio, se llamaba. Y era hijo de una de las maestras. Su recuerdo se me había extraviado y Chávez vino a rescatarlo.
Recuerdo que cuando Toribio tenía juguetes nuevos, toda la escuela se enteraba. Toribio lo voceaba, buscando la admiración de sus condiscípulos para su trompo lustroso, su perinola barnizada o sus metras brillantes.
Esos desplantes me hacen recordar a Toribio. Cuando alguien se atrevía a enfrentarlo, Toribio amenazaba con partirle la cara. No sólo al retador, sino al hermano mayor, al papá y hasta al Director, si se ponía con vainas. La cosa no pasaba del amago.
Veo a Toribio en Chávez todos los domingos. Inventando historias de rebeldía en la Academia Militar. Relatando heroicos episodios en los ríos apureños. Refiriendo imaginarias anécdotas con dignatarios de tierras lejanas.
Detrás de su vanidad, sus desplantes, sus chantajes y sus fantasías se ocultaba un Toribio medroso y correlón. Cuando algún revolcón le arrugaba la bravura, se refugiaba en las faldas de la maestra. Y el rival pasaba a ser oficialmente un indeseable.
Nada diferente ocurre con Chávez. Lo sacaron de su escondite el 4 de febrero. Bañó en lágrimas la sotana de Monseñor Porras el 11 de abril. Sus arrebatos de valentía no son otra cosa que una forma de ocultar su cobardía.
A la vieja izquierda mexicana
Armando Fuentes Aguirre, “Catón”, publicó el día de ayer en su columna unos cuantos consejos para la izquierda mexicana, a la que describe como “una izquierda olorosa a naftalina”. En su texto, “Catón” señala que “la izquierda mexicana no es moderna, o es violenta a la antigua o es intelectual a la antigüita. Ni para los pugnaces ni para los ocupantes del Olimpo izquierdista ha transcurrido el tiempo. Están anclados aún en la década de los sesenta.”
Además se cuestiona: “¿acaso no viajan ya los izquierdistas? ¿Ya no leen? ¿No ven la tele ni leen los periódicos? El mundo ha cambiado -cambiar es su principal ocupación, aparte de dar vueltas-, y ellos como si nada.”
Enseguida, añade algunos muy buenos consejos que bien podría tomar en cuenta la izquierda en México:
1.- Aconsejo a la izquierda mexicana, más obsoleta cada día, y anacrónica, que no pase por el panteón de Guanajuato, porque ahí quedaría en calidad de momia.
2.- Los viajes ilustran (”Y también estriñen”, añadía un enterado). Viajen nuestros intelectuales criollos; lean otros libros aparte de los que leyeron en su adolescencia, y pongan al día su izquierdismo.
3.- Sepan que en el mundo moderno la actual izquierda no se parece nada a la de ayer (también informo a los izquierdistas mexicanos que ya hay computadoras, teléfonos celulares y hornos de microondas).
Nadie debería negar ya la poca evolución de la izquierda en México, se ha mantenido prácticamente en el mismo lugar desde hace muchos años, aún haciendo referencia a personajes del pasado como la única base de sus fundamentos. Incluso, la izquierda en México está llegando al punto en que valdría la pena cuestionarse si de verdad es eso: izquierda.
Añeja, obsoleta e irrazonable, ¿de verdad es izquierda?
Culpa Andrés Manuel a la corrupción por la tragedia en Tabasco

No podía faltar, el ex-candidato presidencial del PRD, Andrés Manuel López Obrador, aprovechó la tragedia de Tabasco para lanzar sus acostumbradas acusaciones. En esta ocasión, señaló que fue la corrupción de gobiernos pasados en el Estado, la causante de las actuales inundaciones en Tabasco. Esto en relación a la falta de obra pública que pudiera evitar inundaciones. “¿Dónde fue a parar todo ese dinero, se han enriquecido a costa del sufrimiento de la gente de este Estado? La corrupción ha sido devastadora”.
Con razón o no, siempre será de muy mal gusto aprovechar este tipo de circunstancias para lanzar ataques con el único interés de obtener beneficios para su movimiento político que, por cierto, se encuentra cada vez más apagado.
Aún así, siempre quedarán personas a quienes les reconforte escuchar discursos que denuncian responsabilidades ajenas, que señalan siempre que la culpa es de los demás (”Yo no perdí una elección, me la robaron”), en especial si se trata de acusar al Gobierno.
Hoy Germán Dehesa escribió al respecto, acerca de cómo el mexicano siempre estará a la espera de que alguien aparezca y le resuelva todos sus problemas:
Ahora tenemos que poner sobre la mesa un asunto que a Maquiavelo, que jamás podrá ser acusado de demócrata, no le interesó en absoluto: la responsabilidad de la gente. Lo que quiero puntualizar es que sin la condición moral de los mexicanos, el PRI no podría haberse perpetuado tantas décadas en nuestro país. El PRI vino a resultar ideal, por lo menos, en dos términos: teníamos a quien limosnear y a quien mentarle la madre. Es, en determinadas condiciones, una situación ideal. Yo me pregunto: ¿qué hicieron los tabasqueños y en general los mexicanos para frenar de modo efectivo el robo sistemático de nuestros dineros?. Si respondemos que lo único que hicimos fue refunfuñar por lo bajo, aquí hay un problema de responsabilidad compartida que me lleva a otra pregunta: ¿cuándo el ciudadano mexicano aceptará su parte en el ostensible deterioro de nuestro país?. Me temo que tarde o nunca. Nuestra mirada tiene un entrenamiento especial para mirar lo que se nos hace y para ignorar lo que permitimos que se nos haga. No hay una corresponsabilidad. Ya me gustaría ver una manifestación que dijera: exigimos esto y ofrecemos esto otro; o un pedigüeño que me dijera ayúdeme y ofrézcame alguna pequeña tarea a cambio de su ayuda. Esto no se da entre nosotros. No hace mucho contemplaba horrorizado a los encuerados de los 400 Pueblos; pedían ayuda, no ofrecían nada a cambio y su talante era el de hacernos sentir que nuestra obligación moral era ayudarlos. Esto tiene que cambiar. Todos podemos y debemos darle algo a nuestro país. Lo demás es folclor y miseria.

Con información de Reforma.com, Fotografía: TabascoHOY.com
La muerte es democrática
José Guadalupe Posada | Grabador mexicano, 1852-1913