Andrés Manuel López Obrador ahora sí quiere debate
El pasado lunes el ex-candidato presidencial del PRD, Andrés Manuel López Obrador, retó a Juan Camilo Mouriño (ahora Secretario de Gobernación), Santiago Creel, Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa Patrón y al Presidente Felipe Calderón, entre otros, a un debate “para demostrar con datos e información objetiva que no hay ninguna justificación técnica o financiera para privatizar la industria petrolera del país”.
Alfonso Romero, de Trinchera Ciudadana, cuestiona que “más allá de la desmesura (¿a título de qué o por qué tendría que debatir el Presidente con ese señor?) la pregunta de fondo sería por qué el excandidato presidencial se opone con tal virulencia a la posibilidad de abrir el sector energético, especialmente el petróleo a la inversión privada ya sea nacional o extranjera.”
El perredista también agregó que el debate deberá ser “ante los medios de comunicación en el lugar que ellos propongan, además que haya medios de radio y televisión abiertos, va a ser un debate cara a cara”.
Este hecho se viene a sumar a la lista de cosas que han cambiado para el ex-candidato, pues no hay que olvidar que hace dos años fue el mismo Andrés Manuel el que rechazó un debate. Pero ahora el perredista está urgido de reflectores, de atención y hasta está dispuesto a reunirse con el Presidente Felipe Calderón, a quien llama “el presidente espurio”.
Por cierto que quienes también han cambiado de opinión con respecto a los debates son algunos de los blogs, periodistas o columnistas que en pleno proceso electoral de 2006 respaldaron, y aplaudieron, la decisión de López Obrador de negarse a asistir a un debate, y ahora cuestionan que los políticos señalados por el perredista no atiendan su llamado a debatir.
Uno de los personajes que más aplaudió la ausencia de López Obrador en el primer debate presidencial del 2006, fue la escritora Guadalupe Loaeza, publicando el 25 de abril de 2006, para el periódico Reforma, la que seguramente es una de las columnas más ridículas jamás escritas:
Anoche tuve un sueño; un sueño sumamente extraño. Por absurdo que parezca, en él aparecía como la moderadora del primer debate entre los cuatro candidatos a la Presidencia. Lo primero que me llamó la atención fue ver en lugar del podium vacío, ¡¡¡la Silla Presidencial!!! Por un momento pensé que Fox también iría para seguir apoyando compulsivamente a su candidato, pero en seguida recordé que era el sitio que le hubiera correspondido a Andrés Manuel López Obrador. Me tranquilicé.
Y ahora Andrés Manuel, sin silla presidencial, reta, exige o ruega por un debate. No importa el lugar, sólo quiere un poquito de atención.
A veces da tristeza verlo así.
19 Enero, 2008 a las 11:49 |