Escribo con la derecha pero el impulso viene de mi hemisferio izquierdo

15 Mayo, 2008 No hay comentarios   Publicado en Política por Luis Martínez

Parafraseando a Miguel de Unamuno; ubicarse en la derecha o la izquierda es una de las tantas formas que tiene el hombre de declararse idiota.

Hoy es el dia del maestro y dedico estos pensamientos a quien fue uno de los más influyentes proyectores de mi pensamiento (y que seguramente ya encontro varios defectos en mi gramática y octografia) este individuo me invito a ver esta direccion de blog con la idea de retomar un contacto perdido desde hace algunos años; al revisar algunos de los comentaristas veo el evento postraumatico emocional que prevalece en varios, y creo, los lleva a refugiarse en una vervorrea que automaticamente descalifica a la izquierda; personalmente tengo claro que mucha gente de izquierda tiene las peores actitudes eticas (¿o morales?), que se encuentren en la idea politicoide de los intelectualoides de este pais; pero por otro lado ahora evocando a Goethe (en el sentido de que inocentemente se puede ser mas malo que el malo voluntario), veo tristemente esa inercia que desarrollo historicamente el hombre hacia la derecha, siendo esta contraria al sentido de la naturaleza; claro, esto no lo escribo desde la razon total, lo hago desde mi izquierda, asi como el sentido de las galaxias y por supuesto de mi corazón.

Una colaboración de: Juan Castillo

Relación entre géneros

12 Mayo, 2008 8 comentarios   Publicado en Actualidad, Sociedad por Alma Ruiz

Las relaciones de pareja hoy en día sufren una evolución en donde la mujer deja de estar en el rol de ama de casa, la mujer hoy en día ocupa espacios que anteriormente sólo ocupaban los varones, esto ha dado pauta para fricciones entre ambos géneros.

La mujer actualmente ya no se siente satisfecha cumpliendo el rol que venian teniendo su madre, sus abuelas y tías, y busca la manera adecuada de responder a sus inquietudes sintiéndose bien consigo misma, sin dañar su relación de pareja.

Hasta hoy los cambios han sido en los aspectos legales, pero falta aún mas. ¿Qué pasa con los aspectos en la relación de pareja? ¿Qué pasa en los aspectos en la relación con el género masculino? Pero no en los aspectos legales sino en los emocionales… En general, se nos ha dicho que el problema es cuestión de comunicación, pero el problema es más a fondo…

Tendríamos que preguntarnos hoy en día ¿qué es lo que el hombre y la mujer están buscando? Tal pareciera que ambos géneros hemos perdido el rumbo en algún recodo de la vida y vamos en senderos opuestos.

Dejemos de competir con el hombre, como mujer debemos de reconocer que tenemos diferentes habilidades y aptitudes para la vida en general. Luchamos contra el varón no sólo para igualarlo en sus actividades y roles, sino también para superarlo en todo y eso además conlleva desgaste en la relación entre géneros.

Las relaciones han cambiado desde el fondo, se han perdido las características de caballerosidad, de masculinidad y también las de femineidad, sometiéndonos a culturas consumistas de placeres primitivos. La relación hombre-mujer sucumbe en cuanto pasa la fase de enamoramiento, tiran la toalla con facilidad (dicen que para eso está el divorcio) perdiendo la oportunidad de aventurarse en la búsqueda del misterio que los llevaría a un encuentro profundo entre un Hombre y una Mujer.

Múltiples factores has incidido en este cambio, uno de ellos ocurre cuando las mujeres ganan más que los hombres, esto hace que ellos se sientan confundidos, desplazados y confrontados.

Un elemento que puede coadyuvar a mejorar las relaciones Hombre-Mujer es la negociación, una negociación donde cada género ofrezca lo mejor de sí mismo. ¿Pero cuándo hacerlo? En el momento oportuno, tratando de anticipar la crisis.

Lucy Romero, en su libro: “SOMOS DIOSAS, La verdadera femeneidad” (Editorial Vergara), nos da algunos tips y herramientas para negociar:

1.- Sé tú misma, pero sé lo mejor que puedas ser. El que no es auténtico pierde credibilidad
2.- Una postura firme no necesita gritos ni caras serias. Con una voz dulce y una sonrisa sincera en la cara, uno se puede mantener firme en su posición.
3.- No dejes que te acorralen con la opción de elegir sí o no. Siempre puedes pedir algo diferente.
4.- Negocia para ti como si lo hicieras para otros. Muchas personas fuimos educados bajo la premisa de que es “egoísta” pedir cosas para uno mismo. Por eso son tan buenas obteniendo beneficios para la compañía en que trabajan o para sus hijos, pero no para ellas mismas. Lo mejor es hacer una negociación con uno mismo. Si logras convencerte de que mereces algo, te será fácil convencer a los demás.
5.- El hecho de que el otro se ponga negativo, no significa que tú también lo tengas que estar.
6.- No es necesario ponerse a la defensiva. Una forma de cambiar el rumbo de la agresión es preguntar: “Entonces ¿qué crees que podemos hacer ahora para solucionar esto?”.
7.- Escucha atentamente y en silencio todo lo que el otro tenga que proponer.
8.- Si eres mujer, utiliza la suavidad, la ternura, la modulación de la voz, el poder de seducción, la sensualidad y la intuición. Eres mujer, se vale que actúes como tal.
9.- También si eres mujer, puedes dar respuestas como “sí porque sí” o “no porque no” sin dar explicaciones. La actitud femenina no tiene que ser lógica ni razonable.
10.- Recuerda que se vale pedir, aplazar, preguntar, elegir el lugar y el momento para negociar. También se vale cambiar de opinión
11.- Una herramienta efectiva es mostrar tus posibilidades. No se trata de amenazar pero sí de dejar claro que, en cualquier momento, eres capaz de romper la secretividad, de desacreditar y armar un escándalo.

Sin embargo, la mejor negociación siempre será la disposición de ambas partes.


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Asambleas y cantinas.

6 Mayo, 2008 3 comentarios   Publicado en Política por David Benavides Velázquez

¿En dónde es más machista el ambiente: en la pulquería, en la cantina o en la asamblea de representantes del Distrito Federal? Al escuchar expresiones como la de “Se verían mejor encueraditas” cabe recordar algo que dijo Unamuno: “No debe importarnos tanto lo que uno quiera decir como lo que se dice sin querer”.

Si un borracho, en la cantina, grita “¡Que me toquen la verdolaga!” puede lograr que los mariachis lo dejen “como lazo de cochino”. Pero tal vez él sólo quería que le interpretaran una canción tan machista que puede poner en peligro a los mismos mariachis. Hoy se permite a las mujeres el acceso a las cantinas y eso hace un cambio enorme en contra del machismo. Hoy los mariachis cantan a las “mujeres tan divinas” y se abstienen de versos ofensivos, pero hoy, como ayer, el albur sigue vigente.

“Vamos a hacer barbacoa” no siempre es una invitación a cocinar (“tú pones el hoyo y yo meto el animal”). Decirle a alguien “te disparo unos ostiones en el centro” no siempre es una invitación a comer. Pero quien tenga la ociosa paciencia de analizar el lenguaje obsceno en México podrá constatar que está lleno de machismo.

El muy mexicano albur se basa en la aplicación del doble sentido para que el interlocutor quede como la parte femenina de una relación sexual (lo cual equivale a vencer al oponente). El albur se desarrolló en pulquerías y cantinas en las que estaba prohibida la entrada de las mujeres. El ambiente era tan machista que para ese concepto de cantina se ha dicho que “ninguna mujer ha entrado nunca a una cantina, porque si entra la mujer, la cantina se sale”.

Hoy las mujeres participan en todos los ámbitos de la cultura y eso hace que el albur se vuelva más refinado, más ingenioso, más sutil. Es toda una revolución en la que no faltan los contra revolucionarios. El pasado 22 de abril de 2008, el diputado perredista Hipólito Bravo le grito a las diputadas de la bancada opositora, literalmente: “Se verían mejor encueraditas”. Cabe recordar que las diputadas aludidas son representantes del pueblo, elegidas en urnas por el voto libre, popular y secreto. Por ser mujeres se les puede ver, en particular, como representantes de la mujer mexicana: madres, esposas, hijas. El machismo perredista va en contra de todas y de todos (hijos, esposos, padres).

El machismo perredista al que me refiero no se limita a un hecho aislado. Cabe recordar la cobarde critica que hizo el vocero del PRD, Gerardo Fernández Noroña, en contra del trabajo de Ruth Zavaleta, de quien dijo que “ya entregó el cuerpo”. Sobre esa cita vale la pena recordar la técnica del espejo que desarrollaron las feministas de los años setentas. Para definir si algo era machista o no se invertían los roles masculino/femeninos. Por ejemplo, si el marido le pone los cuernos a la esposa se le ve como una aventurita, mientras que si la esposa es la que pone los cuernos se le ve como una ramera, una zorra, una hetaira, en fin, podríamos ponerle unos 20 adjetivos, todos peyorativos, a lo que en el hombre fue una aventurita. Esto demuestra la doble moral del machismo y por lo tanto demuestra su carácter irracional, injusto y salvaje.

La técnica se puede aplicar directamente a la cita de Fernández Noroña. Si una mujer “entrega el cuerpo” a un hombre, es una zorra; si el hombre entrega el cuerpo a una mujer es un galán. La expresión de Fernández Noroña no pasa la prueba del espejo y por lo tanto es machista. Lo mismo pasa con la expresión de López Obrador “…ahora que anda de hacendosito, agarrándole la pierna a todo el que se deje, políticamente hablando”. Lo de “agarrar la pierna” es una forma de poseer a la mujer. No tiene equivalente inverso. Una mujer que le agarre la pierna a un hombre no lo posee, sino que se le ofrece.

El machismo perredista es un paso hacia atrás en la equidad de género. Un paso que complementa lo que se vio en la candidaturas a las jefaturas delegacionales y a las diputaciones locales del Distrito Federal. El PRD no cumplió con las cuotas de equidad de género y ahora tienen a la asamblea se representantes llena de guarros diciendo guarradas. Las cantinas y pulquerías de la ciudad de México son hoy más civilizadas que su Asamblea de Representantes.

David Benavides Velázquez


Happy ‘cincodimaio’

4 Mayo, 2008 No hay comentarios   Publicado en Política por David Benavides Velázquez

En Estados Unidos, la fiesta del cinco de mayo se ha convertido en un homenaje al pueblo de México. Entre tortillas y guacamole, el “cincodimaio” se adorna con letreros de “Happy birthday, Mexico”. Se cree, por lo tanto, que el cinco de mayo es a México lo que el 4 de julio a los Estados Unidos. Se confunde al cinco de mayo con el 16 de septiembre.

La confusión sería buen pretexto para criticar a los gringos con el tradicional resentimiento que pone en el mismo costal a Jimmy Carter y a George Bush; a Kennedy y a Nixon; a Lincoln y a Polk; a Jefferson y a Decatur.

La importancia del cinco de mayo en Estados Unidos no es un perverso complot para cambiar nuestras fiestas patrias. Se trata tan solo del resultado lógico de un fenómeno de migración en el que los mixtecos poblanos formaron agrupaciones de ayuda para los migrantes mexicanos. Basta con recordar los noticieros del 11 de septiembre de 2001 para notar que en Nueva York, como en muchas partes de Estados Unidos, los poblanos se hacen presentes en cada rincón.

Junto con su morral y su entusiasmo, los poblanos se llevaron las ganas de progresar a base de un trabajo intenso y una disciplina firme. También se llevaron la fiesta que, como poblanos, más los identificaba: el cinco de mayo. Habrá mucho que criticar a los Estados Unidos, pero no que le celebren su día a los mexicanos de allá.

David Benavides Velázquez.


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