Relación entre géneros
Las relaciones de pareja hoy en día sufren una evolución en donde la mujer deja de estar en el rol de ama de casa, la mujer hoy en día ocupa espacios que anteriormente sólo ocupaban los varones, esto ha dado pauta para fricciones entre ambos géneros.
La mujer actualmente ya no se siente satisfecha cumpliendo el rol que venian teniendo su madre, sus abuelas y tías, y busca la manera adecuada de responder a sus inquietudes sintiéndose bien consigo misma, sin dañar su relación de pareja.
Hasta hoy los cambios han sido en los aspectos legales, pero falta aún mas. ¿Qué pasa con los aspectos en la relación de pareja? ¿Qué pasa en los aspectos en la relación con el género masculino? Pero no en los aspectos legales sino en los emocionales… En general, se nos ha dicho que el problema es cuestión de comunicación, pero el problema es más a fondo…
Tendríamos que preguntarnos hoy en día ¿qué es lo que el hombre y la mujer están buscando? Tal pareciera que ambos géneros hemos perdido el rumbo en algún recodo de la vida y vamos en senderos opuestos.
Dejemos de competir con el hombre, como mujer debemos de reconocer que tenemos diferentes habilidades y aptitudes para la vida en general. Luchamos contra el varón no sólo para igualarlo en sus actividades y roles, sino también para superarlo en todo y eso además conlleva desgaste en la relación entre géneros.
Las relaciones han cambiado desde el fondo, se han perdido las características de caballerosidad, de masculinidad y también las de femineidad, sometiéndonos a culturas consumistas de placeres primitivos. La relación hombre-mujer sucumbe en cuanto pasa la fase de enamoramiento, tiran la toalla con facilidad (dicen que para eso está el divorcio) perdiendo la oportunidad de aventurarse en la búsqueda del misterio que los llevaría a un encuentro profundo entre un Hombre y una Mujer.
Múltiples factores has incidido en este cambio, uno de ellos ocurre cuando las mujeres ganan más que los hombres, esto hace que ellos se sientan confundidos, desplazados y confrontados.
Un elemento que puede coadyuvar a mejorar las relaciones Hombre-Mujer es la negociación, una negociación donde cada género ofrezca lo mejor de sí mismo. ¿Pero cuándo hacerlo? En el momento oportuno, tratando de anticipar la crisis.
Lucy Romero, en su libro: “SOMOS DIOSAS, La verdadera femeneidad” (Editorial Vergara), nos da algunos tips y herramientas para negociar:
1.- Sé tú misma, pero sé lo mejor que puedas ser. El que no es auténtico pierde credibilidad
2.- Una postura firme no necesita gritos ni caras serias. Con una voz dulce y una sonrisa sincera en la cara, uno se puede mantener firme en su posición.
3.- No dejes que te acorralen con la opción de elegir sí o no. Siempre puedes pedir algo diferente.
4.- Negocia para ti como si lo hicieras para otros. Muchas personas fuimos educados bajo la premisa de que es “egoísta” pedir cosas para uno mismo. Por eso son tan buenas obteniendo beneficios para la compañía en que trabajan o para sus hijos, pero no para ellas mismas. Lo mejor es hacer una negociación con uno mismo. Si logras convencerte de que mereces algo, te será fácil convencer a los demás.
5.- El hecho de que el otro se ponga negativo, no significa que tú también lo tengas que estar.
6.- No es necesario ponerse a la defensiva. Una forma de cambiar el rumbo de la agresión es preguntar: “Entonces ¿qué crees que podemos hacer ahora para solucionar esto?”.
7.- Escucha atentamente y en silencio todo lo que el otro tenga que proponer.
8.- Si eres mujer, utiliza la suavidad, la ternura, la modulación de la voz, el poder de seducción, la sensualidad y la intuición. Eres mujer, se vale que actúes como tal.
9.- También si eres mujer, puedes dar respuestas como “sí porque sí” o “no porque no” sin dar explicaciones. La actitud femenina no tiene que ser lógica ni razonable.
10.- Recuerda que se vale pedir, aplazar, preguntar, elegir el lugar y el momento para negociar. También se vale cambiar de opinión
11.- Una herramienta efectiva es mostrar tus posibilidades. No se trata de amenazar pero sí de dejar claro que, en cualquier momento, eres capaz de romper la secretividad, de desacreditar y armar un escándalo.
Sin embargo, la mejor negociación siempre será la disposición de ambas partes.
12 Mayo, 2008 a las 22:12 |