Citas precisas y diatribas imbéciles.

12 Junio, 2008 Publicado en Política por David Benavides Velázquez

Fue José Ortega y Gasssett quien dijo que “Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral. Además, la persistencia de estos calificativos contribuye no poco a falsificar aún más la “realidad” del presente, ya falsa de por sí, porque se ha rizado el rizo de las experiencias políticas a que responden, como lo demuestra el hecho de que hoy las derechas prometen revoluciones y las izquierdas proponen tiranías”. Lo dijo en el “Prólogo para franceses” de su ensayo titulado “La rebelión de las masas”. En una lectura superficial puede perderse de vista el sentido de la palabra “imbécil”, que, etimológicamente, significa “sin bastón”. El imbécil es el que se mueve erráticamente por la falta del bastón (metafórico) que necesita. Por otra parte, la hemiplejía es la parálisis de la mitad del cuerpo. Si alguien se mueve sólo con la parte derecha o con la parte izquierda, lo hará erráticamente, como imbécil. Valdría la pena ver los spots de los partidos políticos con esta cita a la mano para explicar las imbecilidades que dicen. Las verdades a medias, las mentiras completas, son expresiones de imbecilidad.

Imbécil es decir que el petróleo es nuestro porque nuestros abuelos pagaron la expropiación. El petróleo ya era propiedad de la nación de acuerdo con la Constitución de 1917. Cárdenas no expropió el petróleo, Cárdenas expropió los bienes de las empresas extranjeras que operaban en México en 1937. Nada de lo expropiado por Cárdenas estuvo en Cantarel o en cualquier otro de los grandes yacimientos de ahora. ¿Será muy difícil leer la Constitución? ¿Será muy difícil leer el decreto de expropiación de 1938?

Imbécil es decir que el petróleo y sus derivados es de todos los mexicanos. El petróleo se vende y se ha vendido a particulares y a extranjeros desde que México lo comenzó a producir. El petróleo del subsuelo es “nuestro” pero la gasolina del coche del Peje sólo la usa el Peje para sus fines privados. Eso sí es privatización.

Imbécil es la actitud con la que se acusa a Ruth Zavaleta de “traición” por haber hecho lo que todos los legisladores juraron que harían (y no hicieron). La traición es otra cosa, la traición se expresa, por ejemplo, al decir una cosa y hacer la contraria, como cuando López Obrador mantiene un plantón de 47 días que contradice el bando 13, lineamiento 1, inciso “g” que él mismo publicó.

La imbecilidad, en este sentido, se contrapone a la filología (amor a las palabras) a la que Nietzsche, en un sentido muy general, se refiere como “el arte de leer bien, el poder leer hechos sin falsearlos, sin perder, por afán de comprender, la precaución, la paciencia, la sutileza” (El anticristo, cap. 52). Lo malo es que eso nos mete en problemas con las masas que sólo dan una ojeada a las palabras. A Antonio Machado lo criticaron por decir aquello de “Castilla miserable / ayer dominadora / envuelta en sus harapos / desprecia cuanto ignora” (Campos de Castilla). Pero a 96 años de la publicación de esos versos recordamos a Machado, no a sus críticos. Y mientras la palabra se mantenga escrita podremos citarla al pie de la letra. ¿Habrá alguien que pueda demostrar, con referencias precisas, que Ruth Zavaleta se ha contradicho en el desempeño de sus funciones como diputada?. Hay pruebas de las contradicciones de muchos miembros de la bancada perredista, pero ¿las hay para Zavaleta? ¿o sólo la desprecian porque ignoran sus razones? ¿o porque es mujer?

Ojalá que al discutir lo dicho y lo hecho por las demás personas pudiéramos siempre citar con precisión. De este modo se vería quién miente.

David Benavides Velázquez.

3 comentarios a “Citas precisas y diatribas imbéciles.”

  1. Alma Dijo: