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Relación entre géneros
Las relaciones de pareja hoy en día sufren una evolución en donde la mujer deja de estar en el rol de ama de casa, la mujer hoy en día ocupa espacios que anteriormente sólo ocupaban los varones, esto ha dado pauta para fricciones entre ambos géneros.
La mujer actualmente ya no se siente satisfecha cumpliendo el rol que venian teniendo su madre, sus abuelas y tías, y busca la manera adecuada de responder a sus inquietudes sintiéndose bien consigo misma, sin dañar su relación de pareja.
Hasta hoy los cambios han sido en los aspectos legales, pero falta aún mas. ¿Qué pasa con los aspectos en la relación de pareja? ¿Qué pasa en los aspectos en la relación con el género masculino? Pero no en los aspectos legales sino en los emocionales… En general, se nos ha dicho que el problema es cuestión de comunicación, pero el problema es más a fondo…
Tendríamos que preguntarnos hoy en día ¿qué es lo que el hombre y la mujer están buscando? Tal pareciera que ambos géneros hemos perdido el rumbo en algún recodo de la vida y vamos en senderos opuestos.
Dejemos de competir con el hombre, como mujer debemos de reconocer que tenemos diferentes habilidades y aptitudes para la vida en general. Luchamos contra el varón no sólo para igualarlo en sus actividades y roles, sino también para superarlo en todo y eso además conlleva desgaste en la relación entre géneros.
Las relaciones han cambiado desde el fondo, se han perdido las características de caballerosidad, de masculinidad y también las de femineidad, sometiéndonos a culturas consumistas de placeres primitivos. La relación hombre-mujer sucumbe en cuanto pasa la fase de enamoramiento, tiran la toalla con facilidad (dicen que para eso está el divorcio) perdiendo la oportunidad de aventurarse en la búsqueda del misterio que los llevaría a un encuentro profundo entre un Hombre y una Mujer.
Múltiples factores has incidido en este cambio, uno de ellos ocurre cuando las mujeres ganan más que los hombres, esto hace que ellos se sientan confundidos, desplazados y confrontados.
Un elemento que puede coadyuvar a mejorar las relaciones Hombre-Mujer es la negociación, una negociación donde cada género ofrezca lo mejor de sí mismo. ¿Pero cuándo hacerlo? En el momento oportuno, tratando de anticipar la crisis.
Lucy Romero, en su libro: “SOMOS DIOSAS, La verdadera femeneidad” (Editorial Vergara), nos da algunos tips y herramientas para negociar:
1.- Sé tú misma, pero sé lo mejor que puedas ser. El que no es auténtico pierde credibilidad
2.- Una postura firme no necesita gritos ni caras serias. Con una voz dulce y una sonrisa sincera en la cara, uno se puede mantener firme en su posición.
3.- No dejes que te acorralen con la opción de elegir sí o no. Siempre puedes pedir algo diferente.
4.- Negocia para ti como si lo hicieras para otros. Muchas personas fuimos educados bajo la premisa de que es “egoísta” pedir cosas para uno mismo. Por eso son tan buenas obteniendo beneficios para la compañía en que trabajan o para sus hijos, pero no para ellas mismas. Lo mejor es hacer una negociación con uno mismo. Si logras convencerte de que mereces algo, te será fácil convencer a los demás.
5.- El hecho de que el otro se ponga negativo, no significa que tú también lo tengas que estar.
6.- No es necesario ponerse a la defensiva. Una forma de cambiar el rumbo de la agresión es preguntar: “Entonces ¿qué crees que podemos hacer ahora para solucionar esto?”.
7.- Escucha atentamente y en silencio todo lo que el otro tenga que proponer.
8.- Si eres mujer, utiliza la suavidad, la ternura, la modulación de la voz, el poder de seducción, la sensualidad y la intuición. Eres mujer, se vale que actúes como tal.
9.- También si eres mujer, puedes dar respuestas como “sí porque sí” o “no porque no” sin dar explicaciones. La actitud femenina no tiene que ser lógica ni razonable.
10.- Recuerda que se vale pedir, aplazar, preguntar, elegir el lugar y el momento para negociar. También se vale cambiar de opinión
11.- Una herramienta efectiva es mostrar tus posibilidades. No se trata de amenazar pero sí de dejar claro que, en cualquier momento, eres capaz de romper la secretividad, de desacreditar y armar un escándalo.
Sin embargo, la mejor negociación siempre será la disposición de ambas partes.
Mamás de teta grande
A mediados del año pasado escribía sobre lo que significa ser mujer, y una de las ideas expuestas en aquel entonces era que ser mujer en pleno siglo XXI, implica ser fuerte, valiente, capaz, creativa, bella, sonriente, tolerante, divertida y un largo etc. Pero ¿cuándo se da tiempo para ella?, ¿cuándo se atiende a ella misma? ¡Y vaya! No es que haya encontrado la respuesta, pero sí un libro que me ha hecho reflexionar sobre dichas cuestiones y en esta ocasión quiero compartir algunas impresiones. El libro se llama Mamás de Teta Grande por Fernanda Familiar (Editorial Grijalbo) y a través de este espacio me permito recomendárselos a hombres y mujeres.
Pues dicho libro trata sobre esas mujeres que dan o damos todo por los demás incluso por encima de nuestra salud física y emocional.
Nos presenta a varias mujeres en la historia consideradas Mamás de Teta Grande (MTG), como Frida Khalo, Eva Brown, la emperatriz Carlota, entre otras. Así como mujeres contemporáneas como Lolita Ayala, Talina Fernández, Michelle Bachelet (quien me sorprendió que haya dirigido a las fuerzas armadas de su país), Sabina Berman, entre otras.
Mas sin embargo en este texto encuentro ese significado de ser mujer hoy en día, es más que actuar en diversas pistas.
En estas paginas Fernanda Familiar describe las características de lo que seria una MTG, sobre la codependencia que esto podría acarrear, sobre el ser “protectora, servil, la que siempre extiende la mano buscando con desesperación sentirse reconocida y querida”.
Aquella ocasión hablaba, sobre lo multifacética que puede ser una mujer, pero además es necesario decir que ser multiusos también trae como consecuencia soledad, baja autoestima, incluso olvidarse de si misma. Este libro invita a la reflexión, al autoanálisis de la existencia a ser consciente de ser una MTG.
Pero deberíamos de preguntarnos: ¿eso es lo que quiero para mi vida, estar siempre amamantando sin que me nutran a mí? Al analizar tu propio camino encuentras el presente y el futuro, tu propio devenir en esta vida.
Entonces habría que preguntar ¿Qué significa ser Mamá de Teta Grande?…
Vale la pena reflexionar sobre lo que somos y lo que queremos ser y si como somos, nos hace ser mujeres felices, somos multifacéticas, actuamos en diversos escenarios pero, ¿eso nos hace ser felices? O lo que hacemos es ¿por qué esperamos ser correspondidas?, ¿por qué ese afan de resolverle la vida a los demás sin que lo pidan?…
¿La mujer de hoy es una Mamá de teta grande FELIZ?…
Además en la última parte del libro, viene un test para saber si eres o no una de ellas (MTG). También es recomendable esta lectura para los hombres para que conozcan un poco mas de las mujeres que los rodean, a su esposa, a su madre, a su hermana, a su hija, etc.
Vale la pena leer: Mamás de Teta Grande, Fernanda Familiar, Editorial Grijalbo. Los dejará con un grato sabor de boca.
Relaciones virtuales
Las relaciones de pareja siempre han sido complicadas pues, no sé por qué razón, los que emparejan son en general opuestos o diferentes. Y es ahí que con el paso del tiempo esa diferencia se acentúa. Pero dicen que se escoge a alguien diferente por aquello del complemento.
La comunicación entre parejas se ha dicho es vital para que un matrimonio o relación de pareja funcione, pero ésta se ha transformado por diversos factores, uno de ellos es que hoy en día ambos trabajan fuera de casa y esto lo hacen durante casi todo el día de lunes a viernes, y si tienen hijos éstos son cuidados por una niñera, un familiar o una estancia infantil. Se ven casi al anochecer, llegan cansados de la jornada laboral y a hacerse cargo de los quehaceres domésticos.
La comunicación entre parejas ¿dónde esta?
Otro factor (y es el que me interesa abordar ahora), es el que preferimos platicar con desconocidos a través de los “chats”. Se está mucho tiempo frente a la computadora, frente a la internet, hoy en día en casi todos los trabajos se tiene acceso a la web, y es ahí donde se conoce mucha gente, es donde se hacen “fuertes amistades”.
Es esa forma de comunicación la que está creciendo y hace que se charle más a menudo con esos “contactos”, a ellos se les llega a confiar muchas cosas personales.
Llegan a convertirse en “mejores amigos”, incluso hasta romances se dan. Se está despersonalizando la comunicación. Pero además de lo anterior, hay quienes se enganchan con el “cibersexo”, por el cual mucha gente se obsesiona. Estos medios virtuales hacen más sencillo el relacionarse con alguien mas, se puede mentir acerca de la edad, el sexo, la apariencia, el trabajo.
Estos encuentros producen emociones altamente gratificantes para los participantes y si algo sale mal, ¡fácil solución! ¡Clic! Y listo desaparecemos la molestia.
En la revista Quo número 117, apareció un artículo titulado: DEPENDENCIA DE BANDA ANCHA, en el cual explican el creciente fenómeno de los ciberespacios y su uso obsesivo y los efectos de este.
“Aarón Ben Ze’ev, doctor que ha investigado el fenómeno del amor en línea, afirma que las características principales responsables de la gran seducción romántica del “ciberespacio” son la imaginación, la interactividad, la disponibilidad y el anonimato. La interacción es lo que distingue el “ciberespacio” de otras realidades imaginarias y esto es una de las características mas valorada en un compañero sentimental: queremos escuchar que somos queridos, y en internet es mas fácil expresar reciprocidad, porque requiere menos acciones reales”.
¡Vaya! Así resulta que la comunicación se despersonaliza y es más fácil socializar o conocer gente frente al computador, pero esto lo que ocasiona a la larga es aislarnos del resto del mundo y si lo que nos interesa en este ensayo es las relaciones de pareja, pues resulta que con estas nuevas formas de socialización ya no tenemos que platicarle a la pareja, ya lo platicamos en los “chats”. Con los “mejores amigos”.
Hay ocasiones que esos contactos rebasan ese grado de amistad y se convierten en romances”¦ Estamos los seres humanos necesitados de escuchar o mejor dicho de leer que somos queridos, amados, apreciados y este medio lo ofrece, y esos romances virtuales llegan a invadir espacios reales de las parejas en cuestión. Además de la necesidad de que alguien nos escuche o nos lea sin juzgarnos o cuestionarnos, y es esto lo que los “chatrooms” ofrecen en gran medida.
¿Hasta dónde evolucionará la comunicación entre parejas?
¿Qué significa ser mujer?
Mujer hoy en día representa actuar en diferentes pistas, depende del rol que se juegue es en la pista en la que se presenta, en el rol de esposa, de mamá, de administradora del hogar, de maestra de sus hijos, cocinera, lavandera, conductora, portera, operadora informática, y de consuelo del marido, además de trabajar fuera de casa en muchos casos.
Con la famosa liberación femenina, hemos salido a las calles a seguir trabajando, a traer un poco más de ingresos para una mejor calidad de vida de los hogares y no sólo en México sino en el mundo.
Pero en la selva urbana, la mujer la padece, el acoso sexual es el pan nuestro de todos los días en cualquier ámbito laboral, si ella se arregla para verse bien, y sentirse bien (por aquello de la autoestima), es mal visto, dirá la sociedad que es una provocadora. No faltará el que con una mirada la desnude y por ende la incomode, no faltará el que le diga que si quieren discuten su ascenso en el bar más cercano y después en un lugar más íntimo y cómodo (llámese motel).
Y si la necesidad económica es mucha, entonces habrá quienes cedan ante tal acoso, pero también existe el acoso o la violencia psicológica, en donde se humilla a la mujer, disminuyendo su capacidad no sólo laboral, sino se le hace creer que no es buena para nada, haciéndola sentir que es incapaz de desarrollarse o de producir.
Hoy en día son cada vez más mujeres las que atienden varios aspectos de la vida.
Ser mujer en pleno siglo XXI, implica ser fuerte, valiente, capaz, creativa, bella, sonriente, tolerante, divertida y un largo etc. Pero, ¿cuándo se da tiempo para ella?, ¿cuándo se atiende a ella misma?
Pero todo esto es logro de la misma mujer.
El rol mas visto o trabajado es el de ser madre, la mujer tiene que criar y educar a sus hijos, además de ser el apoyo y motivación del marido (detrás de un gran hombre hay una gran mujer).
La mujer sigue arrastrando determinados mandatos, hacerse cargo de la casa, los hijos y además ha ido incorporando otros, como estudiar o trabajar, dicen que una buena madre tiene que darle pecho a su hijo, pero en la mayoría de los trabajos no se dan estas licencias o no se hacen válidas.
Nos manejamos con leyes hechas por hombres y pensadas para hombres, y curiosamente han sido las mujeres las que hemos educado y formado a esos hombres que hacen esas leyes.
Entonces ¿la mujer será su propio verdugo? ¿El cambio estará en nosotras mismas? ¿Entonces qué es ser MUJER?
Pobreza: incongruencia
Excelente columna publicó el día de hoy Enrique Canales en el diario Reforma, en la que señala la incongruencia que hay entre las aspiraciones y las acciones de muchas de las personas que anhelan “dejar de ser pobres”. “Por eso, da lástima ver a gente en procesiones religiosas que en corto confiesan que ruegan para aliviar sus necesidades económicas. Pero más tristeza da el ver que muchos, en apariencia pobres, se agolpan para comprar su cachito de lotería, rogándole a la Virgen para que por fin les llegue la salvación. Patético.”
Fuerte, pero sin duda con mucho de razón; la columna completa a continuación:
Pobreza: incongruencia, por Enrique Canales
Para mí, cada vez que me enfrento ante una persona que quisiera mejorar su situación económica, con frecuencia me encuentro con que sus tradiciones y creencias, sus costumbres y lo que hace con su tiempo disponible, no me parecen congruentes con sus anhelos. Muchos quieren mejorar su situación económica, pero no quieren soltarse de las redes que los mantienen en dicha situación. El anhelo es válido pero la vereda es circular.
Cada persona pudiera hacerse un proyecto de larga vereda y muchos años para salir de su pobreza, cosa que en muchos casos sucede, pero todavía tenemos millones de compatriotas que quisieran salir de su pobreza sin perfilarse para ello. En la mayoría de estos casos, pareciera que ellos “esperan” que las circunstancias cambien o que alguien los saque de su pobreza.
Por la propia definición de saber mantener un nivel económico, el esfuerzo principal para salir de la pobreza es un esfuerzo personal. Por eso el que ha sabido lograr y mantener un nivel económico, cuando por algún motivo le va mal y vuelve a ser pobre, rebota en poco tiempo, pues ya sabe lo que es necesario hacer para volver a flotar.
Confieso que puede ser imprudente aconsejar a un pobre, pero ojo: marchar no es un esfuerzo para salir de la pobreza. Por eso, da lástima ver a gente en procesiones religiosas que en corto confiesan que ruegan para aliviar sus necesidades económicas. Pero más tristeza da el ver que muchos, en apariencia pobres, se agolpan para comprar su cachito de lotería, rogándole a la Virgen para que por fin les llegue la salvación. Patético.
En México ya hay suficiente libertad para que las personas puedan sacrificar sus actuales costumbres y aprender a hacer algo diferente. Pero si la persona se resiste a aprender un nuevo oficio, si la persona busca el trabajo más liviano y siempre ha considerado el trabajo como castigo de Dios, si la persona quiere que le den pero no quiere dar otra cosa, si la persona se esconde dentro de la bola de un grupo, si la persona procrea hijos sin responsabilidad; entonces, lo que hace es incongruente con su anhelo de salir de pobre.
Claro que la situación económica no es el valor supremo, pero no se vale que todos los demás valores nos impidan jalarnos de los pelos para treparnos. Me dicen: “yo no puedo salir del pueblo” o “ya se me pasó el tiempo de estudiar”. Claro que meterse a Estados Unidos para trabajar es una opción, lastimosa opción, pero ahí la presión para aprender es apremiante. Ante la vida social, decía el abuelo: “te sale muy caro fingir lo que no eres” y “si no quieres empobrecer no compres lo que no has menester”.
Las redes de incongruencias que sufre una persona en su condición de pobreza, también se dan a nivel país. Hay países que son congruentes con el objetivo de mejorar su situación económica y lo logran y en cambio hay países que quieren salir de su pobreza, pero no se atreven a pagar el costo de adquirir una nueva identidad.
Queremos abatir la pobreza pero no queremos cambiar; no les tenemos confianza a los inversionistas que nos tienen confianza. El monopolio de Pemex y el sometimiento de nuestro petróleo al control sindical no son una expresión de fuerza del Estado sino una muestra de su debilidad. Las loas a la propiedad colectiva de la tierra patrocinando su improductividad impiden la capitalización del campo y su competitividad personal.
La falta de respeto al derecho de propiedad personal que ya vemos con la expropiación a lo loco de todo un barrio de Tepito por los perredistas, pensando que los narcomenudeos no saben trasplantarse. Si la compensación económica fuera negociada y con ventajas para las familias propietarias de sus hogares, habría respeto a la propiedad personal y por lo tanto habría más inversión y empleos.
El Estado no tiene la obligación, ni tampoco tiene el poder físico de acabar con la pobreza; puede y debe, para mí, colaborar con las personas para que cada quien pueda salir de su pobreza. Cuando congelaron las rentas en el DF para ayudar a los pobres, ¿qué pasó? ¿A poco con eso los inquilinos salieron de pobres? Al contrario, se impidió la rentabilidad de las inversiones en bienes raíces y, por lo tanto, todas las rentas se volvieron más caras y se disminuyó la inversión y el empleo.
¿Por qué se le impidió a Fox realizar el Plan Puebla Panamá? También se han impedido construcciones de presas e hidroeléctricas y también se han impedido carreteras. Nuestras incongruencias son expresiones de nuestras múltiples pobrezas.
Mujeres de 40 y Pico
Por Santiago Gamboa, escritor colombiano:
Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen cuarenta y pico, incluso cincuenta, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.
Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa…
Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como una ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante. ¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!
Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de los Beatles, de Bob Dylan… Herederas de la “revolución sexual” de la década del 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción.
Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar de que le cantaron unas cuantas verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja, esa forma de convivencia que tanto se critica pero que, con el tiempo, resulta ser la única posible, o la mejor, al menos en este mundo y en esta vida.
Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con suéteres de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o de sábado después de bailar. Se vistieron de luto por la muerte de Julio Cortázar, hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo, bebieron ron cubano y aprendieron de memoria las canciones de Juan y de Pablo.
Adoraban la libertad, algo que hoy le inculcan a sus hijos, lo que nos hace prever tiempos mejores, y, sobre todo, juraron amarnos para toda la vida, algo que sin duda hicieron y que hoy siguen haciendo en su hermosa y seductora madurez. Supieron ser, a pesar de su belleza, reinas bien educadas, poco caprichosas o egoístas, diosas con sangre humana.
El tipo de mujer que, cuando le abren la puerta del carro para que suba, se inclina sobre el asiento y, a su vez, abre la de su pareja desde adentro.
La que recibe a un amigo que sufre a las cuatro de la mañana, aunque sea su ex novio, porque son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan, pues su sangre no es tan helada como para no escucharnos en esa necesaria y salvadora última noche en la que están dispuestas a servirnos el octavo whisky y a poner, por sexta vez, esa melodía de Santana.
Por eso, para los que nacimos entre las décadas del 40, 50 y 60, el día de la mujer es, en realidad, todos los días del año, cada uno de los días con sus noches y sus amaneceres, que son más bellos, como dice el bolero, cuando estás tú. !Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!
A medida que avanzo en edad, valoro las mujeres que tienen más de cuarenta y cinco, más que a cualquiera. Aquí hay algunas razones de por qué.
Una mujer de más de 45 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte “¿Qué estás pensando?”. Sencillamente, porque no le interesa lo que estás pensando.
Si una mujer de más de 45 no quiere mirar un partido de futbol ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante.
Una mujer de más de 45 se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere, son muy pocas las mujeres de más de 45 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace.
Una mujer de más de 45 ya tiene cubierta su cuota de relaciones “importantes” y “compromisos”. Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo.
Las Mujeres de más de 45 están dignificadas. Es muy raro que entren en una competencia de gritos en el medio de la ópera o en el medio de un restaurante caro. Por supuesto que si piensan que te lo mereces no van a dudar en dispararte un tiro.
Las mujeres de más de 45 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente.
Las mujeres de más de 45 tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Una mujer más joven puede llegar a ignorar hasta a su mejor amiga.
Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti.
Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 45 y por múltiples razones. Lamentablemente no es recíproco.
Por cada impactante mujer de más de 45, inteligente, bien vestida, sexy, hay un hombre de más de 50…. pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años.
Señoras, les pido perdón por ello.
Artículo publicado en Grupoacir.com.mx
Tags: Mujer
El mito de la educación
Cada vez que escucho la trillada cantaleta de que “en el fondo todos los problemas pueden resolverse con una mejor educación”, me parece que quien lo dice trata de callar a los demás con una treta que sirve, precisamente, para no llegar al fondo del asunto. Entre las personas con menos educación, la treta funciona precisamente porque ya nadie la discute, todos se quedan contentos con la palabra mágica que resuelve todo:”educación”. Pero para los soldados talibanes la educación consistía en cubrir a las mujeres con la burca y matar a pedradas a las que se portaran”mal”. La palabra “talibán”, de hecho, significa “estudiante”, lo cual no dice nada acerca del contenido de los estudios que se cursan para ser un “buen talibán”, sólo le da a las personas de cierto grupo la elegante apariencia de ser personas que estudian. También a los jóvenes alemanes de la época nazi se les educaba para odiar a los judíos, a los gitanos y a todas aquellas personas que Hitler considerara como”malas”. Los nazis no nacieron siendo nazis: se les educó para ello.
En México, la”educación superior” suele asociarse con la UNAM, la”máxima casa de estudios”, cuya porra dice “¡Goya, Goya, cachún, cachún, ra, ra!”. El origen de esa porra se remonta a las instalaciones de la Escuela Nacional Preparatoria en el centro histórico de la Ciudad de México, esa”Prepa” cuya puerta fue destruida por un bazucaso del ejército en 1968, cuando el secretario de gobernación, Luis Echeverría Álvarez, trató por todos los medios de suprimir un movimiento estudiantil. Pero Echeverría también pudo ostentar, alguna vez, el mote de “estudiante” (así, entre comillas: “estudiante”). Echeverría fue uno de los muchos que, según sus propias palabras, se iban al cine Goya, cercano a la preparatoria, en lugar de escuchar a sus profesores. La oscuridad de la sala cinematográfica permitió a los pseudo-estudiantes descargar su lascivia en horas de clase en lugar de entender cómo se saca la derivada de una ecuación exponencial. Ese cine Goya y los manoseos de los jovencitos en la oscuridad dieron origen a la porra: “Goya, Goya, cachún, cachún” o, en otras palabras, “Vamos a matar clases para ir a cachondear en cine Goya”. El grito de “¡Goya!” era la señal para matar clases y, en gran medida, lo sigue siendo. Cachondear en el cine Goya fue lo que Echeverría tomó en lugar de la “educación superior” que debiera haberle dado la UNAM. Sin leer a Schopenhauer ni a Unamuno ni a Kant ni a Montaigne ni resolver una ecuación de segundo grado ni apreciar la sensibilidad de Sor Juana, Echeverría pudo llegar a la presidencia, desencadenar una guerra sucia que dejó muertos, desaparecidos y torturados por todo el país, multiplicar por diez la deuda externa, disparar la inflación y partir a la mitad el valor de la moneda. Así acaban los pseudo estudiantes que matan clases para cachondear en el cine. Por eso matar clases es un crimen.
México gasta mucho dinero en educación, pero no todo ese dinero sirve para generar condiciones de aprendizaje. En las aulas mexicanas cualquier pretexto es bueno para matar clases. La UNAM cerró sus aulas en 1999 porque un grupo de pseudo universitarios impuso un paro “estudiantil” dizque para defender la “educación gratuita”. Pero el pueblo de México, a través de los impuestos, siguió pagando por esa “educación” que nunca ha sido gratuita y que a veces ni siquiera es educación. Más de diez mil millones de pesos invertidos en la UNAM durante 1999 se tiraron inútilmente en una Universidad con las aulas cerradas.
Mis padres fueron profesores de primaria en el estado de Hidalgo desde finales de la década de los años treintas (del siglo veinte). No tuvieron televisor ni teléfono ni mucho menos DVD o computadora. Con trabajos lograron satisfacer las necesidades básicas de la familia y ciertamente manifestaron su inconformidad por los bajos salarios de los profesores, pero no mataron clases para salir a pedir aumentos salariales; la batalla por construir una sociedad mejor la dieron en las aulas, a fuerza de gis, borrador y, sobre todo, palabras claras. Una generación de mexicanos transmitió a otras más los conocimientos, habilidades, actitudes y valores que generaron el llamado “milagro mexicano”: el milagro del crecimiento económico que sacó a la nación de la miseria de la post guerra revolucionaria y la llevó a niveles de alto crecimiento y baja inflación a mediados del siglo veinte. Los verdaderos autores de este milagro no estuvieron en la calle quemando autobuses, sino en las aulas enseñando aritmética, geometría, gramática, ciencias naturales, civismo, arte y deporte. Desde entonces, los políticos han cambiado de partido, han cambiado de “ideología” y han traicionado a la sociedad muchas veces, pero la suma del cuadrado de los catetos sigue siendo igual al cuadrado de la hipotenusa (en una geometría euclidiana). Por eso en las aulas se construye en firme mientras en las calles se destruye mucho más que lo que cuestan los autobuses incendiados.
La educación que me dieron mis padres y mis demás profesores me permite tener un nivel de vida mejor que el que ellos tuvieron. Como profesor de dos universidades puedo viajar y conocer a fondo los problemas de este país. A veces tengo que correr riesgos para dar clases cuando los paristas de la UNAM cierran las aulas, pero me esfuerzo por seguir el camino que ha probado dar los mejores frutos. En el discurso político yo soy el “traidor” a los movimientos populares, pero en el lenguaje correcto ¿quién es el traidor: el que, como profesor, respeta su trabajo y da clases a toda costa para cumplir con los objetivos académicos del curso que imparte, o el que, diciéndose profesor, cierra las aulas? Más aún, de lo bueno que tengan mis alumnos dentro de veinte años, ¿quién habrá plantado mejores semillas, los que cerraron las aulas o los que dimos clases en el jardín?
Hoy la mayoría de los “profesores” de primaria tienen en sus casas televisores a color y reproductor de DVD. Cuando salen a tomar las calles se les ve robustos, rubicundos o incluso obesos: ciertamente no se están muriendo de hambre. Pero ellos sí matan clases. ¿Qué dejarán a sus hijos dentro de veinte años?
Sobre la educación ya se han dicho tantas mentiras que me molesta tocar el tema. Temo que todos estén de acuerdo en la tontería de que todos los problemas pueden resolverse con una mejor “educación”. Las expresiones huecas desvían la atención de los conceptos profundos: ¿qué significa “educación”? ¿qué criterios distinguen a la “buena educación” de la “mala educación”?.
Palabras como “educación”, “profesor”, “maestro” y “estudiante” debieran escribirse siempre entre comillas, pues dos personas pueden entender ideas contrarias al escuchar una misma palabra. Proteger la vida humana o matar al oponente son, en la práctica, actitudes opuestas, pero quienes lo hacen pueden decir, por igual, que actúan de acuerdo con la educación que recibieron. Para los paristas, el hecho de cerrar aulas es “defender la educación gratuita”, yo sostengo lo contrario. Ya basta de mentiras, digamos todos lo que entendemos por “educación”, a ver si de veras estamos de acuerdo y a ver si tiene sentido cerrar aulas para defender a la educación. Más aún, ¿quién les paga a los paristas? No se puede vivir del aire y en cada movimiento que cierra aulas vemos volanteo, traslado masivo de personas en autobuses alquilados y, detrás de esto, muchísimo dinero. Como sostengo que cerrar aulas es un crimen creo que se le puede analizar como a cualquier otro crimen: ¿a quién le conviene el cierre de aulas? ¿a los empresarios estadounidenses que no quieren competidores latinoamericanos? ¿a los políticos corruptos que no quieren ciudadanos ilustrados? Si la educación en México formara individuos altamente preparados, éstos crearían empresas competitivas a nivel mundial (lo que no conviene a los intereses extranjeros) y fiscalizarían el trabajo del gobierno (lo que no conviene a los políticos corruptos), así que urge responder a la pregunta: ¿quién le paga a los paristas?
Insisto, ya basta de mentiras: un “profesor” que no cumple con los objetivos académicos del programa del curso no es un profesor sino un parásito de la sociedad y un delincuente. Las leyes que nuestros gobernantes rara vez aplican dicen muy claramente que la violación de garantías individuales es un delito federal. Pues bien, la educación es una de esas garantías, así que el profesor que cierra aulas en horas de trabajo comete un delito. Los paristas nos roban el presupuesto para educación cada que se pierde tiempo de clases y cometen el delito de violación de garantías individuales.
¿Cuánto tuvo que caer la educación en México como para que ahora se confunda a la docencia con la delincuencia?
David Benavides Velázquez
Tags: Educación
El PRD Vs el último Informe de Gobierno
Es difÃcil des-pejar, hacer a un lado estos temas, es difÃcil en estos tiempos históricos dejar de escribir sobre los sucesos polÃticos de nuestro México, las ideas fluyen y fluyen, sobre la falta de respeto de individuos que se dicen representantes del pueblo, esos individuos que son miembros del PRD, que supuestamente representan a diversos distritos de nuestro PaÃs, y que yo, en lo personal, no acepto su representación.
No podemos permitir que estos sujetos seguidores del innombrable tropical (leáse AMLO), secuestren la tribuna legislativa, han faltado no sólo a la investidura presidencial o a Vicente Fox, si no a todo el pueblo mexicano.
Estos legisladores perredistas están faltando el respeto a instituciones nacionales como a la Presidencia, al Congreso, son individuos que no acatan reglas, que estas mismas instituciones que han sido fortalecidas con el tiempo no respetan, sólo aquellas que los benefician o se puedan servir de ellas.
Además creo que a la larga ha sido prudente la reacción del Gobierno Federal de no mandar a las fuerzas militares o policÃacas a terminar con tanto mitin y plantón.
Es necesario hacer cambios al régimen presidencialista, básicamente al protocolo de los informes presidenciales, reformas a tantos baños de ego a la figura del Presidente, pero también es necesario reformar diversas leyes que permitan que los legisladores se dediquen a servir a sus representantes.
Es necesario crear las normas necesarias para acabar con plantones y exacerbaciones que dañan al PaÃs. Los perredistas hablan de transformación de las instituciones, pero ¿qué cambios quieren hacer?, ¿los que a ellos convengan?
Ya es hora de darse cuenta que no ayudan en nada, hora de darse cuenta que se está perdiendo tiempo, dinero y esfuerzo, que con tanto escándalo están perdiendo unidad nacional y no se diga lo que el PaÃs deja de producir, unámonos y concientizemonos de la necesidad de sacar adelante a nuestro México.
Mujer y sexo
La vergüenza y la incomodidad que algunas mujeres sienten entrando en las “sexshops” o a sitios de internet dedicados al sexo me llevan a comentar sobre el gran mito acerca de que las mujeres tenemos derecho al gozo sexual.Â
Culturalmente la mujer está ubicada como objeto sexual y como la encargada del hogar y de los hijos, en cambio el hombre es el proveedor y el que tiene derecho al goce y al placer. Poco a poco se han ido rompiendo estos mitos y estas prácticas, cada vez son más las mujeres que rompen estos patrones y piden sean satisfechas sus necesidades sexuales, pero aún asÃ, de manera general, en las charlas femeninas el tema del sexo se toca muy por encima, a diferencia de los varones que en la mayor parte de sus pláticas está el tema del disfrute sexual.Â
Ellos, por ejemplo, sus charlas ocurren en un bar, en una cantina o en un botanero, en cambio las charlas de las mujeres ocurren casi siempre por las mañanas y en un Vip´s o un Sanborns.Â
¿Y de qué platican ellas? Pues de hijos, de tareas, de novelas y a veces de libros, y ellos ¿de qué platican? pues de conquistas, de amorÃos, de negocios, de deportes, de tamaños del órgano masculino, etc.Â
Cabria preguntarnos ¿por qué entre mujeres no hablamos de sexo?, ¿a qué le tememos?Â
Tememos al disfrute del sexo, debido al sentido trágico de la existencia y al victimÃsmo de nuestra condición femenina.Â
Pero además habrÃa que añadir que las ganas que tenemos como mujeres a hablar de sexo sin miedos y por ende a gozarlo con nuestras parejas, no significa que vayamos a alcanzar la felicidad anhelada.Â
Hay muchas cosas que resolver, el explorar nuestra sexualidad, aceptarnos como somos, amarnos como somos de tal manera que enseñemos a los demás que como somos y estamos nos amamos y merecemos que se nos acepte, de tal manera que no quieran encontrar en nosotras a esas modelos que vemos todos los dÃas en televisión; además de explorar nuestra sexualidad, pues no temer a expresarla, a platicarla y a pedir a nuestras parejas lo que sexual y sensualmente necesitamos, de tal manera que al ir cubriendo paulatinamente estas necesidades fÃsicas, vayamos buscando nuevas expectativas que involucren nuestra integridad de ser mujer y nos desenvolvamos de manera plena en diferentes escenarios de la vida.Â
Llegó el 2 de julio
Finalmente terminaron las campañas electorales, luego de un proceso larguÃsimo y agotador que, durante meses, fue tema principal en la vida polÃtica y social de México. Descalificaciones iban y venÃan, acusaciones de un lado a otro a través de mÃtines, noticieros y spots de televisión. En consecuencia, desafortunadamente las propuestas muchas veces pasaron a segundo plano.
Todo terminó el miércoles pasado, al finalizar probablemente uno de los procesos electorales más hirientes de los últimos años, y con esto, mañana domingo 2 de julio llega el turno de la sociedad, no hay forma más válida de manifestar el punto de vista, que cada ciudadano defendió durante el proceso, que asistiendo a las urnas a votar.
Si aún no tienes tu elección, te queda aún tiempo para hacerlo, lo importante es no dejar de votar.
Por otra parte, si desconoces la dirección de tu casilla, el IFE ha puesto una página especial para ubicar la que te corresponde: Ubica tu casilla.
Una vez ejercido el voto, lo siguiente que tenemos que hacer como sociedad es comenzar el proceso de cicatrización de las heridas, probablemente resultará difÃcil, pero hay que hacerlo. Después de todo, el lunes 3 de julio todos estaremos en el mismo PaÃs, con el mismo futuro Presidente.
Mirada Pública
Aprovechando el tema, te invitamos nuevamente a seguir el proceso electoral a través de la cobertura ciudadana que hará Mirada Pública desde el sitio web: elecciones2006.miradapublica.com
¿Qué es Mirada Pública y cómo puedes participar?
Entretres.com será parte de la red de Mirada Pública, si quieres colaborar con nosotros, especialmente desde el Estado de Guanajuato, escrÃbenos al siguiente correo electrónico: elecciones@entretres.com