El periódico A.M. inventa agresión
Comencé a seguir la marcha, convocada por la Arquidiócesis de León para manifestarse en contra del abortó, en la calle Independencia, ya pasaban de las 9:00 a.m. El grupo era considerable, calculo unas 150 personas. Oraban mientras caminaban y llevaban consigo algunas mantas y cartulinas, todas hacían referencia al "respeto a la vida".
Ya al rededor de las 10:00 a.m. grupos provenientes de otros puntos de la ciudad se unieron en la Plaza Principal a la marcha que yo venía siguiendo. Ahí, volvieron a hacer más oraciones y después de unos 15 minutos hicieron una fila para caminar por la calle Madero. Todo era calma y el único caos hasta entonces se reflejaba en el tráfico del bulevar López Mateos.
El destino de los católicos, en mi opinión ya más de 500, era el Templo Expiatorio, a donde fueron acercándose hasta encontrarse con un grupo de al rededor de 30 personas en la Plaza Expiatorio, quienes ya estaban preparados para recibir la marcha con pancartas que expresaban su apoyo a la igualdad. "Dios me ama como soy" y "Alto a la homofobia", era lo que se leía en algunas cartulinas.
El momento más tenso que noté, fue cuando este pequeño grupo se acercó a la marcha levantando sus pancartas, a lo que algunos de los jóvenes que participaban en ella respondieron tratando de taparlas. Fue un intercambio de pancartas, los católicos oraban mientras que el otro grupo gritaba las mismas frases que expresaban sus mantas.
El asunto jamás se volvió entre personas, jamás escuché un sólo insulto o descalificación de ninguna de las dos partes. De hecho, quedó claro que las diferencias no eran religiosas, pues ambos grupos hicieron referencia a las mismas creencias, así que cualquier idea de que ahí hubo agresión queda totalmente fuera de lugar.
Y esto viene a caso porque luego de estar ahí y presenciar lo ocurrido, me llamó muchísimo la atención que lo que para mí quedó en un asunto anecdótico, para el periódico de siempre, el A.M., esto se definiera como un acto de agresión.
Aparte de mal gusto, considero el encabezado como totalmente erróneo y diría que hasta mal intencionado, pues nada de lo ocurrido me pareció agresivo e insisto, esto de ninguna de las dos partes. Si se me permite la trivialidad del comentario, para mí el encuentro entre ambos grupos no pasó de curioso y hasta divertido, pues no hubo consignas apasionadas de ninguna de las partes y después de todo cada grupo pudo terminar su manifestación como la tenían programada.
Más que la invención del encabezado, me sorprende que venga del A.M., el diario que más dice cuestionar a los grupos conservadores en el Gobierno, cuando esa primera plana parece justamente venir de la ultraderecha. Así de incongruente se ha vuelto ese medio.
Y para terminar vuelvo a insistir, estuve ahí y no vi ninguna agresión ni escuché un sólo insulto.
